Algo sobre la libertad

 

El problema que tengo con este artículo de Cristian Campos lo ha resumido él mismo en este tuit:

Cristian ha sentenciado y ha sido paternalista (como reconoce). Si se refiere a un concepto banal (y erróneo) de libertad, tiene razón. La jugadora no es libre porque ha crecido en una familia, en una sociedad, en un país —sigan añadiendo— que la ha influido hasta el punto de. Tras el “de” añadan lo que quieran. Ese concepto banal es aplicable a todas las sociedades, en mayor o menor grado, aunque es obvio que en las sociedades más abiertas hay más influencias entre las que escoger (y entre las que escogerán tus padres y los que te rodean) y, por definición, es menor la presión del grupo. Por ejemplo, ¿es realmente libre el Papa de ser el Papa y vestir de blanco y rezar y celebrar misas? ¿Si el Papa hubiera nacido en Mongolia o en China iría vestido de blanco? Desde este punto de vista, ¿hay alguien libre? ¿Hay alguien que se haya librado de influencias determinantes que no ha escogido?

Si Cristian utiliza un concepto más restringido y útil (en el tema que nos ocupa) de libertad, lo cierto es que su artículo no demuestra (ni intenta demostrar) que la jugadora sea libre o no. Es decir, que exista una coacción o una presión de una intensidad suficiente en su caso como para que consideremos que una persona media se ve obligada  a hacer algo que no quiere hacer. Yo no sé si concurre una presión así o no, pero veo que Cristian tampoco, ya que afirma …

Tiene suerte Elghobashy de que a ella lo que le guste sea el voley playa y no quitarse el hiyab y vestir un simple vestido a la moda occidental. Veríamos entonces si el hiyab le permitía a Elghobashy no vestir el hiyab.

… y resulta que la propia compañera de la jugadora, también egipcia, no llevaba esa prenda en los Juegos Olímpicos. Yo no sé por qué no la llevaba, y si se arriesga a algo por no llevarla, pero es bastante absurdo hacer presunciones si no puedes demostrar que esa prenda es, en ese caso concreto, producto de una imposición.

En realidad, yo creo que este tema se desenfoca. Hay que buscar una cierta utilidad en nuestros análisis. Sí creo que hay algo criticable en el uso de cierta indumentaria, pero no porque ese uso equivalga siempre a una ausencia de libertad, sino porque esa indumentaria es un símbolo de opresión. Yo, como he dicho, no sé si la jugadora egipcia es libre de ponerse o no el hiyab. Lo que sí sé es que las mujeres se encuentran sometidas en los países islámicos (en la mayoría de ellos su desigualdad es directamente legal) y que, entre las muchas limitaciones a su libertad, se encuentra la imposición de vestir de una determinada forma, en público. Naturalmente que un judío es libre (mientras la ley del país no lo impida) de ponerse una camiseta con una esvástica o un negro de ponerse un capirote blanco con la cruz del klan, pero también lo somos los demás de decir que, al ejercitar su libertad, están esparciendo la semilla de lo que podría provocar su propia destrucción o sometimiento. Por decirlo de otra forma, solo cuando en los países islámicos exista una igualdad formal y legal absoluta entre hombres y mujeres, y solo cuando se demuestre que en los países islámicos las mujeres pueden optar por otros modelos sociales diferentes sin sufrir por ello de forma permanente y continuada persecución, castigo y opresión, esas prendas de vestir dejarán de ser una prueba de las humillaciones a que se ven sometidas.

Ese día me dará igual el pañuelo de marras.

En cualquier caso, quizás en vez de preguntarnos si esa jugadora concreta es libre o no de vestir así, deberíamos centrarnos en el hecho evidente de que cientos de millones (quizás miles de millones) de mujeres no son libres sin ninguna duda en un montón de países del mundo. Centrarnos en la gangrena antes que en la fiebre.

 

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5 comentarios en “Algo sobre la libertad

  1. En este asunto hay algo a lo que rara vez prestamos suficiente atención: en las sociedades islámicas las mujeres son tanto víctimas como verdugos. Por poner un ejemplo extremo, parece que en África hay más hombres que mujeres en contra de la ablación.

    Me parece evidente que el ser humano se mueve por egoísmo (no entremos ahora en si es un egoísmo de especie, o de individuo, o de los genes de cada individuo, etc.). Si una mujer (o un varón) admite tales o cuales vejaciones es porque obtiene un beneficio que las compensa, o porque confía en obtener ese beneficio.

    Hablando en general, no creo que las mujeres en las sociedades islámicas renuncien al poder. No creo que sean sumisas. Uno entra en la mafia para que todos los del barrio lo respeten, no para ser sumiso; otra cosa es que, una vez en la mafia, estás condenado a la sumisión… ¡Por mucho respeto que inspires en el barrio!

    Es decir, creo que para tratar este tema no deberíamos centrarnos en el problema de la libertad sino en el del poder.

  2. La egipcia lo resumió muy bien: Si me hubiese puesto bikini me juzgarían, como me pongo Hiyab me juzgan también. Haga lo que haga está jodida y la van a criticar. Si se ha puesto el Hiyab voluntariamente no hay mucho debate, es asunto suyo como se viste.

    Al final estas polémicas de los medios de comunicación solo sirven para quedarse en superficialidades y no en afrontar el problema de raíz. Sudáfrica fue vetada internacionalmente de todo y excluida de competiciones deportivas por tener un sistema legal que discriminaba a los negros ¿Por qué no se hace lo mismo con los países que discriminan legalmente a las mujeres?

    Hace tiempo escuché que para jugar un mundial femenino de fútbol u otro deporte, no sé cual era exactamente pero creo que fútbol, las jugadoras iranies tenían que tener un permiso de su marido. Una de las mejores jugadoras del equipo no recibió el permiso de su maridito y en consecuencia no pudo viajar.

    Si un país no permitiese a los jugadores negros o a los jugadores judíos de su país participar libremente en la selección, conducir, testificar en un tribunal, abrir una cuenta bancaria, etc automáticamente la FIFA, el COI y el mundo entero los vetaría. Desgraciadamente la causa de las mujeres no es tan popular ni tan unánime. Sería fantástico que algún día los países que no dan igualdad de derechos a las mujeres fuesen tratados como parias internacionales.

    Saludos.

  3. Totalmente de acuerdo con Clitemnestra: un país que discrimine por razón de sexo a su población no debería ser admitido en los Juegos Olímpicos. Aquellos países que por unos mismos hechos impongan penas más altas a los varones, como hace España, tendrían que estar excluidos. Y también habría que excluir a todos aquellos países que condenan a pena de prisión y trabajos forzados a sus ciudadanos varones: es decir, a todos aquellos países que tienen un servicio militar obligatorio sólo para quienes han nacido con un cromosoma Y. Pero desgraciadamente la causa de los varones no es tan popular ni tan unánime. Sería fantástico que algún día los países que no dan igualdad de derechos a los varones fuesen tratados como parias internacionales.

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