Diarios de un tipo que no tiene horno de gas (XXIX)

 

No recuerdo la última vez que lloré. Debía de ser muy niño. Supongo que he vivido ocasiones en las que debí llorar. Con seguridad, tras la muerte de mi padre y tras la muerte de mi madre. Pero no ocurrió. Creo que esta es una tara muy extraña y a veces pienso que llegará un día en que empezaré a llorar, quizás por alguna razón trivial, y no seré capaz de parar. Es un pensamiento irracional, lo sé, pero en algún sitio tendrían que estar esos litros de lágrimas sin derramar.

 

Anuncios

Un comentario en “Diarios de un tipo que no tiene horno de gas (XXIX)

  1. Curioso…Yo he hecho la misma reflexión por algo casi parecido. No derramé ni una lágrima por la muerte de un familiar muy cercano y algunos años después aún creo que ese llanto lo tengo pendiente y que tarde o temprano llegará. Sigo sin explicarme lo que pasó. La diferencia respecto a su caso es que, de vez en cuando, muy de vez en cuando, una tremenda chorrada que ni me atañe me emociona y se me saltan las lágrimas. Y soy incapaz de comprender por qué aquél día no lloré, justo cuando tenía más motivos para hacerlo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s