Profesores que transmiten conocimiento

María Antonia Trujillo, antigua consejera de fomento de la Junta de Extremadura, antigua ministra de urbanismo y vivienda, doctora en Derecho y profesora de derecho constitucional en la Universidad de Extremadura ha concedido una estupefaciente entrevista en Onda Cero.

Merece la pena escucharla completa, para poder comprender hasta qué punto están jodidos los alumnos de la señora Trujillo.

Algunas perlas:

“En la universidad de la democracia no se adoctrina al alumnado. El profesor enseña, transmite conocimiento y contribuye a que el alumno tenga un espíritu crítico”.

“La universidad no necesita ningún tipo de control”.

“Ahora estamos casi en otra transición”.

“Hay unas cámaras que se han elegido, que el Congreso de los Diputados no puede llegar a la investidura porque no se requieren las mayorías necesarias, pero todo eso está previsto en la Constitución española”.

“Lo ideal sería que hubiera Gobierno, pero la gente en la calle dice que está muy bien, que no pasa absolutamente nada”.

“La segunda o tercera noticia ha sido la expulsión de inmigrantes que vienen a ganarse la vida a nuestro país”.

[Sobre la impedida conferencia de Cebrián y González] “No ha habido ninguna fuerza ni ninguna violencia. Ha habido una protesta del alumnado”.

“Aquí han sido los conferenciantes quienes han decidido no celebrar la conferencia”.

“Con todo lo que está pasando en el mundo me parece anecdótico”.

“Los alumnos han ejercido la libertad de expresión … Hay mucha jurisprudencia … Los alumnos estaban expresándose, manifestándose”.

Si no se les iba a dejar impartir la conferencia está bien que se hayan marchado, pero es que de verdad, de Felipe González está la gente muy cansada ya en la calle y de Cebrián es que la gente no lo conoce y de verdad como los estamos escuchando todos los días a través de los medios de comunicación … seguro que la imparten en otro sitio y no les va a pasar nada”. “Aquí no ha habido violencia”.

“La gente está hasta el gorro”. “En la calle, en los bares, en las farmacias, en su casa”.

“Todos los días explico en la universidad la libertad de información; más bien la manipulación informativa y la desinformación que pueda existir en muchos medios”

“Hemos tenido editoriales de El País todos los días en un ejercicio nauseabundo y vomitivo de manipulación de la ciudadanía”.

“Se lo voy a explicar como jurista y como profesora universitaria … yo he dicho que los dos ejercían su libertad de expresión, pero sabe usted que el que tiene un cargo público, el que es una persona pública, tiene una servidumbre respecto al ejercicio de determinados derechos; usted, como periodista sabe que puede publicar determinadas cosas respecto de ciertas personas pública y que nunca se le va a plantear una injuria ni una calumnia … pues aquí pasa lo mismo. Cuando hay libertad de expresión, por un lado de alumno,y por otro lado libertad de expresión de personalidades públicas, prevalece la libertad de expresión del alumno”. “Cuando hay dos derechos fundamentales en litigio prevalece uno”. “Prevalece la libertad de expresión del alumnado en una manifestación pacífica”

“No sé qué es estar encapuchado” “Tampoco se les puede reconocer [el rostro] a las monjas ni a las mujeres musulmanas con el velo”.

Hasta Felipe González era Isidoro en el franquismo y estaba escondido por ahí“. Cuando el periodista dice, asombrado, “en el franquismo señora Trujillo” añade: “bueno es que realmente España necesita una nueva transición, una vuelta a las instituciones“.

“Cuando una persona es una persona pública. Felipe González es una personalidad. Cebrián también aunque la gente no lo conoce”.

“En el país están los inmigrantes a punto de ser expulsados y no abren las noticias”.

“Por fin la Universidad se está moviendo”.

“Esto es como cuando se manifiestan delante de su casa pero usted no puede salir ni sacar el coche”. “Aquí ha prevalecido la libertad de expresión de los alumnos que han impedido la celebración de una conferencia, pero no pasa nada, si al señor Felipe González y al señor Cebrián todos los días nos dedican sus editoriales … seguro que mañana en otro lugar podrán impartir esa conferencia y serán otros ciudadanos los beneficiados por su sabiduría …”

“Normalidad democrática en un acto académico” …. “que se pueda celebrar o que haya casos en los que no se pueda celebrar”.

Fuera de la entrevista, vean este tuit:

No creo que haga falta explicar gran cosa. Como es evidente, la libertad de expresión no ampara la violencia ni la coacción. Como es evidente, la libertad de expresión consiste en expresar opiniones, ideas, creencias, y en transmitir información libremente, pero no en impedir a otros que hagan eso mismo. Más aún cuando alguien ha reservado un espacio y anunciado que en él va a exponer esas ideas u opiniones. Y sí, es cierto que hay numerosa jurisprudencia civil, constitucional e internacional sobre cuál ha de ser la solución cuando hay conflicto de derechos, pero la señora Trujillo manipula esa jurisprudencia cuando la aplica a este caso. Esa jurisprudencia se creó para casos típicos (libertad de manifestación vs libertad deambulatoria y, sobre todo, libertad de expresión vs derecho al honor). Esos casos típicos son resultado de una realidad: hay supuestos en los que es imposible ejercer una libertad sin afectar a la libertad de otros. Sin embargo, aquí no hay un conflicto entre derechos fundamentales distintos. Felipe González y Juan Luis Cebrián pueden dar esa conferencia y los estudiantes pueden protestar contra ella sin que haya colisión de ningún tipo. La colisión es resultado de la invasión del espacio ajeno y de la coacción. Y, en todo caso, aquí no hay conflicto entre derechos diferentes, por cuanto, en ambos casos se “estaría ejerciendo” el mismo derecho fundamental: el derecho a la libertad de expresión (aunque yo sostengo que no: que los manifestantes no ejercitan un derecho, sino que sobrepasan su límite al coaccionar a otros). La propia señora Trujillo lo admite, cuando afirma cosas como las siguientes:

a) Que esos señores pueden hablar en otro lugar. Es decir, que su libertad de expresión consiste en hablar donde la señora Trujillo y esos “manifestantes” deciden.

b) Que el propio González se ocultaba bajo una identidad falsa durante un régimen autoritario y que necesitamos una segunda transición. La comparación demuestra que la señora Trujillo considera la coacción de los estudiantes como una respuesta a una falta de libertad.

c) Que es perfectamente normal (“no pasa nada”) que unos señores impidan a otros hablar. Por lo visto, habría sido normal también que los señores González y Cebrián acudiesen al acto acompañados de tres mil simpatizantes con los rostros ocultos y que se dedicasen a gritar más que los estudiantes, a empujar más que los estudiantes y a insultar más que los estudiantes. Es decir, que parece que el asunto (en el planteamiento “técnico” que realiza la señora Trujillo) va de quién tiene más capacidad de coacción.

Termino. Por si alguien tiene interés en saber qué dice la jurisprudencia sobre colisión de derechos, vean una cita paradigmática (en este caso de una sentencia del Trubunal Supremo, Sentencia núm. 798/2013 de 30 diciembre) y díganme si tiene algo que ver con este caso:

TERCERO

Libertad de expresión y derecho al honor.

A) El artículo 20.1.a ) y. d)  CE  … reconoce como derecho fundamental … el derecho a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción y el derecho comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión, y el  artículo 18.1  CE reconoce con igual grado de protección el derecho al honor.

La libertad de expresión, reconocida en el  artículo 20  CE , tiene un campo de acción más amplio que la libertad de información … porque no comprende como esta la comunicación de hechos, sino la emisión de juicios, creencias, pensamientos y opiniones de carácter personal y subjetivo. La libertad de información comprende la comunicación de hechos susceptibles de contraste con datos objetivos y tiene como titulares a los miembros de la colectividad y a los profesionales del periodismo.

(…)

El artículo 7.7  LPDH  (RCL 1982, 1197)  define el derecho al honor en un sentido negativo, desde el punto de vista de considerar que hay intromisión por la imputación de hechos o la manifestación de juicios de valor a través de acciones o expresiones que de cualquier modo lesionen la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación. Doctrinalmente se ha definido como dignidad personal reflejada en la consideración de los demás y en el sentimiento de la propia persona. (… )

El derecho al honor, según reiterada jurisprudencia, se encuentra limitado por las libertades de expresión e información.

La limitación del derecho al honor por las libertades de expresión e información tiene lugar cuando se produce un conflicto entre ambos derechos, el cual debe ser resuelto mediante técnicas de ponderación, teniendo en cuenta las circunstancias del caso (…)

B) La técnica de ponderación exige valorar, en primer término, el peso en abstracto de los respectivos derechos fundamentales que entran en colisión. Desde este punto de vista, la ponderación (i) debe respetar la posición prevalente que ostentan los derechos a la libertad de expresión e información sobre el derecho al honor por resultar esencial como garantía para la formación de una opinión pública libre, indispensable para el pluralismo político que exige el principio democrático ( STS 11 de marzo de 2009, RC n.° 1457/2006 ). La protección constitucional de las libertades de información y de expresión alcanza un máximo nivel cuando la libertad es ejercitada por los profesionales de la información a través del vehículo institucionalizado de formación de la opinión pública que es la prensa, entendida en su más amplia acepción (…) Este criterio jurisprudencial es hoy admitido expresamente por el artículo 11 CDFUE  (LCEur 2007, 2329), el cual, al reconocer los derechos a la libertad de expresión y a recibir y comunicar información, hace una referencia específica al respeto a la libertad de los medios de comunicación y su pluralismo; (ii) debe tener en cuenta que la libertad de expresión, según su propia naturaleza, comprende la crítica de la conducta de otro, aun cuando sea desabrida y pueda molestar, inquietar o disgustar a aquel contra quien se dirige (…) pues así lo requieren el pluralismo, la tolerancia y el espíritu de apertura, sin los cuales no existe «sociedad democrática (…)

C) La técnica de ponderación exige valorar, en segundo término, el peso relativo de los respectivos derechos fundamentales que entran en colisión.

Desde esta perspectiva, (i) la ponderación debe tener en cuenta si la información o la critica se proyecta sobre personas que ejerzan un cargo público o una profesión de notoriedad o proyección pública (…) pues entonces el peso de la libertad de información e expresión es más intenso, como establece el artículo 8.2.a) LPDH, en relación con el derecho a la propia imagen aplicando un principio que debe referirse también al derecho al honor. En relación con aquel derecho, la STS 17 de diciembre de 1997 (no afectada en este aspecto por la STC 24 de abril de 2002 ) declara que la «proyección pública» se reconoce en general por razones diversas: por la actividad política, por la profesión, por la relación con un importante suceso, por la trascendencia económica y por la relación social, entre otras circunstancias. En suma, la relevancia pública o interés general de la noticia constituye un requisito para que pueda hacerse valer la prevalencia del derecho a la libertad de información y de expresión cuando las noticias comunicadas o las expresiones proferidas redunden en descrédito del afectado; (ii) la libertad de información, dado su objeto de puesta en conocimiento de hechos, cuando comporta la transmisión de noticias que redundan en descrédito de la persona, para que pueda prevalecer sobre el derecho al honor exige que la información cumpla el requisito de la veracidad, a diferencia de lo que ocurre con la libertad de expresión, que protege la emisión de opiniones; (iii) la protección del derecho al honor debe prevalecer frente a la libertad de expresión cuando se emplean frases y expresiones ultrajantes u ofensivas, sin relación con las ideas u opiniones que se expongan, y por tanto, innecesarias a este propósito, dado que el artículo 20.1 a) CE no reconoce un pretendido derecho al insulto, que sería, por lo demás, incompatible con ella (…)

En relación con ese último punto, de acuerdo con una concepción pragmática del lenguaje adaptada a las concepciones sociales, la jurisprudencia mantiene la prevalencia de la libertad de expresión cuando se emplean expresiones que, aun aisladamente ofensivas, al ser puestas en relación con la información que se pretende comunicar o con la situación política o social en que tiene lugar la crítica experimentan una disminución de su significación ofensiva y sugieren un aumento del grado de tolerancia exigible, aunque puedan no ser plenamente justificables (el artículo 2.1 LPDH se remite a los usos sociales como delimitadores de la protección civil del honor).

La jurisprudencia, en efecto, admite que se refuerza la prevalencia de la libertad de expresión respecto del derecho de honor en contextos de contienda política (…)

Sin embargo, estas consideraciones no deben limitarse al ámbito estricto del ágora política, sino que la jurisprudencia viene aplicando idénticos principios a supuestos de tensión o conflicto laboral, sindical, deportivo, procesal, y otros. (…)

CUARTO

.- Aplicación de la doctrina al caso enjuiciado.

La aplicación de los criterios enunciados al caso examinado, aun en contra del dictamen del Ministerio Fiscal, lleva a la conclusión de que en el pertinente juicio de ponderación entre ambos derechos debemos inclinarnos a favor de la prevalencia de la protección del Derecho al Honor del demandante.

En efecto, en el presente caso, atendido el contexto en el que se producen las expresiones, la proyección pública e interés general de las declaraciones objeto de controversia, así como el refuerzo de la prevalencia de lalibertad de expresión en contextos de contienda política, la ponderación del peso relativo de los derechos fundamentales que entran en liza se centra, primordialmente, en la gravedad de las expresiones declaradas y su posible extralimitación del marco de la libertad de expresión . Al respecto, como señala la sentencia de Primera Instancia, las declaraciones vertidas, particularmente las referidas a su condición o función de “sádico” o de “menospreciador” de las mujeres, objetivamente analizadas, esto es, ya en sí mismas consideradas, como en su contexto, resultan inequívocamente expresivas del menosprecio personal, la vejación injustificada y el insulto, transgrediéndose el límite de las manifestaciones protegidas por la libertad de expresión , aún en un contexto de contienda política, y resultando innecesarias para expresar, libremente, la opinión o valoración de la cuestión o ámbito tratado.

 

 

4 comentarios en “Profesores que transmiten conocimiento

  1. “Eso no es ir encapuchado: es llevar una vestimenta que tiene una capucha”. Decir que esto es demencial o ridículo es poco.

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