No sé si Cristo rio, pero yo ayer me descojoné un rato

 

Ayer, mientras conducía, me puse a escuchar la radio y pillé, en Onda Cero, una especie de diálogo siniestro sobre Giordano Bruno.  Por favor, escúchenlo porque es extremadamente descojonante: las voces impostadas, serias, entristecidas; la música fúnebre de fondo; las máximas sobre la verdad y la ciencia. Su punto culminante se encuentra en el momento en el que, para ilustrar el proceso, contra Bruno, en el que intervino Belarmino, escuchamos de fondo el diálogo de una escena de la película El nombre de la rosa, justo ese en el que el monje Salvatore, el inculto, procaz y contrahecho Salvatore confiesa todos sus crímenes en su lengua pseudoadánica, a la vez que afirma que es un hombre inculto, un simple, que no entiende de cosas de teología. Ni entro a comentar la historia final, sobre ese supuesto desaparecido brasileño.

Naturalmente, que Bruno no merezca el nombre de científico (ni siquiera en términos laxos), pues fue un filósofo y teólogo; que las cuestiones cosmológicas fueran absolutamente secundarias en su condena; que Bruno no fuera ningún simple contrahecho, sino un tipo ilustrado, con posibles, y con muy buenos amigos y protectores en la Iglesia; que el caso de Giordano Bruno (a diferencia del caso de Galileo) no tengo nada que ver con la verdad científica (Bruno decía tantas trolas y era tan dogmático como el que más), ni desde luego con la libertad de pensamiento ni el progreso de la ciencia; y que Belarmino no fuera el “tonto’lhaba” que se vende desde hace siglos, sino un personaje interesante (muy de su época), con muy amplios conocimientos, no solo de teología y filosofía, sino de matemática y cosmología (la de entonces, claro); nada de eso, digo, le importa al que ha ideado y creado la cosa esa que ayer dramatizaron en ese programa de radio.

Seré prudente. No es raro que en un programa de radio metan la gamba, cuando en uno escrito por personas que supuestamente sí saben de qué hablan, producen algo tan sonrojante como lo que pueden ver aquí  a partir del 16’15”: