Mejor lean a Juan Claudio. Es menos deprimente.

 

Al final de este artículo de Juan Claudio de Ramón se habla del mejor abrazo de la historia del cine. Al leerlo, me ha venido inmediatamente al recuerdo la secuencia final de Como un torrente, la extraordinaria película de Vincente Minelli (¡miren cómo cae Shirley MacLaine!):

Luego, he ampliado el foco, y he pensado que no hay abrazo como el abrazo al recién muerto. He pensado si la metáfora de la vida, del alma, que se va, tan ubicua, no es resultado de la percepción del instante en que se produce un cambio de sentido y dejamos de consumir energía para pasar a convertirnos en combustible. Sinatra abraza el frágil y maravilloso organismo disipativo que lleva un conejo por bolso, porque siente que se ha roto. Deja de consumir energía eficientemente y empieza a fundirse con el fondo de la escena.

 

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