Vamos con la última

 

Como ya anuncié estos días de atrás en tuiter, el martes hay una presentación de Atlas del bien y del mal aquí:

Estáis invitados.

Esta es la última entrada que dedico al libro. Os dije que, al acercarse la presentación, explicaría cómo nació y “de qué va”. Pues eso, que os lo explico.

Mi editor, Dante Hermo, se puso hace año y medio en contacto conmigo y me enseñó un mapa. En él se desperdigaban cincuenta o sesenta lugares que se relacionaban con historias que había ido contando en mis blogs. Creía que juntas podían formar un libro que interesase, que había un hilo conductor que las relacionaba. Por problemas de espacio, se tuvieron que reducir a 31. Las historias han sido revisadas y reescritas. Hay dos que son inéditas.

Es exactamente eso. Ni es ni pretende ser un libro académico. Carece de tesis. Todo lo más, de haber una, se reduce a la frase que cierra el libro (y aun así, esa frase exigiría algún paréntesis que no existe por necesidades dramáticas).

Ha sido maravillosamente ilustrado por Alejandra Acosta. Me ha gustado hacer el trabajo de recopilación, de reescritura, de revisión. Lo que me tocaba. El simple hecho de que se edite me hace feliz. Aunque se venda poco. Aunque decepcione. Me basta con jugar; ganar sería la hostia.

Entiéndanlo: no soy, ni pretendo ser, un autor. En todo caso, si han venido leyendo este blog, ya saben de qué hablo.

 

15 comentarios en “Vamos con la última

  1. Demasiada modestia para alguien con un talento tan poco convencional. Suscribo lo dicho en el anterior comentario. Espero con ilusión el momento de toparme con él en mi librería habitual (y si esto no ocurre en un tiempo prudencial, recurrir al frío pero fiable encargo online)

  2. Don Tse, ¿es necesario hacer alguna clase de reserva para la presentación? ¿Estará usted? ¿Se venderá el libro y si se hace lo firmará? Tengo que llevarme dos copias 🙂

  3. El Atlas me llegó ayer. Ya me he pasado África y América y estoy con Asia.

    Voy a comentar algo. No sé si incurro en espóiler, bórrese el mensaje si no procede.

    Confieso que no me gustó la portada cuando apareció por aquí la primera vez; más exactamente, no me gustó la ilustración. No me parecía que encajase con lo que había leído en el blog. Pero me equivocaba, y mucho. Las ilustraciones son excelentes, por lo adecuadas al texto y por sí mismas.

    La edición toda es excelente, con el texto en columnas y las ilustraciones y el bitono y los espacios en blanco. Recuerda las ediciones juveniles de textos de historia o de novelas clásicas de aventuras que se hacían décadas atrás, y supongo que esa era la intención: proporcionar al lector la experiencia de leer un texto riguroso y denso (y a la vez ligero, no me pregunten cómo) en un formato típico de eso que llaman “literatura juvenil”.

    Ni qué decir tiene que el texto es… excelente. He puesto tres excelentes; lamento la repetición, no tengo otro adjetivo.

    ***

    Ahora que lo pienso, lo de que el texto es “riguroso” no sé quién leches me autoriza a decirlo, porque ni soy historiador ni tengo pajolera idea ni de hereros ni de drusos ni del sultán de Baguirmi ni de la Transoxiana. Digamos que intuyo que es riguroso dado el compromiso con la verdad que siempre demuestra don Tsevan.

  4. Lo he comprado para una fiesta con regalo y lo han disputado dos señoras. No digo que sea caro pero ya podían ser cincuenta en vez de treinta y uno.
    Habrá secuelas. ¡Suerte!

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