Vamos a dejar sin sueldo

 

El 14 de noviembre hubo una votación en la mesa del Congreso de los Diputados que dio lugar a una serie de noticias en prensa. Por ejemplo, esta.

Yo me enteré a través de tuiter. Varios dirigentes de Ciudadanos publicaron tuits en los que se dejaba constancia del voto en contra de los restantes grupos con representantes en la mesa. Veamos algunos:

Las referencias al “PPSOE” y a la soledad del partido Ciudadanos me llevaron a echar un vistazo a las noticias que se enlazaban. En ellas descubrí que se había pedido, sobre la cuestión, un informe a los servicios jurídicos de la cámara.

Como no me fío de los periodistas, ni me fío de los políticos, y existía un documento realizado por profesionales, pregunté al diputado Toni Cantó qué decía el informe y si se podía leer en algún lugar, no fuera a ser que, como parecía insinuarse en algunos medios, resultase que los letrados no apoyaban la pretensión de Ciudadanos de privar a determinados diputados de sus “sueldos”.

Esta fue la respuesta que recibí del señor Cantó:

Insistí en pedirle un enlace que me permitiera leer el informe (aunque mis tuits ya no están, porque, como sabrán, suelo borrarlos).

Sin entrar en detalles, he de aclarar que Toni Cantó quiso contactar conmigo para darme explicaciones, comprometiéndose a enviarme después el informe. Yo insistí en que quería leer primero el informe y que luego estaría encantado de escuchar lo que se me quisiera explicar. No se admitió lo que pedía y por eso no tuvo lugar esa conversación.

Lo explico por dos razones: la primera, para dejar claro que el señor Cantó se ofreció a explicarme personalmente el asunto, aunque conforme a “sus tiempos”, lo que le agradezco, y la segunda que soy un tanto bruto en algunas cuestiones. Quería tener primero una opinión (algo para lo que necesitaba el informe). Me parecía la única forma de mantener después una conversación que sirviera para algo. Y por eso dije que no.

También soy obstinado, así que he dado bastantes vueltas para hacerme con el dichoso informe, que parece más secreto que el quinto protocolo. Incluso lo pedí oficialmente al Congreso (y se me denegó también oficialmente por razones bastante surrealistas). Al final he podido conseguirlo de una forma que no explicaré.

Ahora que lo he leído y que voy a explicar cómo lo veo, así como si esos tuits estaban justificados, si a Toni Cantó le apetece explicar algo, no a mí en concreto, sino a los lectores de este blog, tiene, por supuesto, abiertas las puertas de esta casa.

No creo que el informe sea, como dice Toni Cantó, ambiguo. Al contrario, me parece muy claro y detallado.

1.- Así, explica que el 20/09/2017 durante la sesión de control al Gobierno, los diputados de ERC y el PDeCat abandonaron el hemiciclo y un diputado del PDeCat (el señor Campuzano) manifestó que los diputados de su grupo se estaban planteando abandonar la cámara. También que la Sra. Capella de ERC manifestó que esa no era la posición de su grupo. Y menciona que no constan otras manifestaciones en otro sentido.

2.- El 22/09/2017 tanto los diputados de ERC como algunos del grupo mixto retiraron proposiciones (de ley y no de ley) e interpelaciones previstas para ese día, y mociones consecuencia de interpelaciones que se discutirían el 10 de octubre.  En las restantes sesiones plenarias se mantuvieron todas las iniciativas de esos grupos.

3.- El 20/10/2017 el grupo parlamentario de Ciudadanos presentó una solicitud a la mesa del Congreso para que, en aplicación del art. 99 del Reglamento de la cámara, se adoptase, respecto de los diputados de ERC y PDeCat (integrados en el Grupo Mixto), la medida de la privación de la asignación económica prevista en el art. 8. El artículo 99 del Reglamento del Congreso dice:

Artículo 99

1. El Diputado podrá ser privado, por acuerdo de la Mesa, de alguno o de todos los derechos que le conceden los artículos 6º. a 9º. del presente Reglamento en los siguientes supuestos:

1º. Cuando de forma reiterada o notoria dejare de asistir voluntariamente a las sesiones
del Pleno o de las Comisiones. (…)

2. El acuerdo de la Mesa, que será motivado, señalará la extensión y la duración de las
sanciones, que podrán extenderse también a la parte alícuota de subvención contemplada en el artículo 28 del presente Reglamento.

4.- Como consecuencia de esa solicitud, el 24/10/2017 la mesa acordó pedir el informe que estoy explicando a los letrados de la Cámara.

5.- El informe empieza analizando la jurisprudencia del Tribunal Constitucional y los precedentes. En cuanto a esto, lo más interesante es que, en 1991, se suspendió a unos diputados de Herri Batasuna por su notoria y reiterada inasistencia (algo parecido sucedió en esa misma época con senadores del mismo partido). La suspensión fue primero por un año y luego por otro más; en ambos casos, tras la apertura de un expediente sancionador (con plazo para alegaciones y pruebas) y acuerdos de sanción ulteriores adoptados por la mesa. También en 1999 hubo un amago (no formalizado) de sanción respecto de Felipe González. La mesa en esa ocasión simplemente dejó constancia de la diferencia con el caso de los diputados de Herri Batasuna, porque no había una voluntad manifestada de inasistencia y el control correspondía a los grupos parlamentarios.

6.- El informe continúa analizando los elementos de hecho exigidos por la norma, no para la imposición de una sanción, sino para la apertura de un expediente (erróneamente el escrito del Grupo de Ciudadanos pide la imposición de la sanción y no la apertura del expediente sancionador, por lo que parece difícil que el día de los tuits se pudiese “quitar sueldo alguno” ). Esos elementos son:

a) La falta de asistencia: tras diversas consideraciones, se considera que la simple presencia física en un momento de la sesión (del pleno o de las comisiones) cumple ese deber, no bastando la manifestación de que no se va a asistir o que el diputado se marche tras haberse personado.

b) La reiteración o notoriedad: basta que se dé o una u otra. Lógicamente es una cuestión de hecho cuándo se traspasa el umbral que lleva a la reiteración, o cuando una inasistencia es notoria, especificándose que la manifestación pública de que se pretende inasistir, seguida de la inasistencia, puede completar el requisito.

c) La voluntariedad: fundamentalmente el informe, en este punto, analiza si se puede considerar excluida la voluntariedad por la existencia de una causa de justificación (por ejemplo, un compromiso con sus votantes) y se concluye (utilizando al efecto la jurisprudencia constitucional) que no, porque se trata de uno de los deberes más intensos y sustanciales de la actividad parlamentaria. Se admiten, lógicamente, otras causas de justificación: enfermedad, accidentes, cumplimiento de otros deberes (pensemos en miembros del Gobierno), etc.

7.- El informe, más adelante, analiza los diferentes hitos del procedimiento sancionatorio y el posible contenido de las sanciones. No me extiendo en esta parte por no hacer esto demasiado extenso. Solo especificaré que no puede ser retroactiva, que caben apercibimientos, y que se analizan supuestos en los que la sanción se ajusta a la duración del incumplimiento de los deberes, pues ha de ser proporcional, algo que, como veremos se relaciona obviamente con el presente caso.

8.- Aplicando lo anterior al caso concreto, se comienza por examinar las intervenciones de diputados de ERC y el PDeCat a partir del 20/09/2017, y se deja constancia de intervenciones, preguntas votaciones, de diputados de esos grupos los día 21, 27 y 28 de septiembre, los días 11, 17, 18, 19, 24 y 25 de octubre, y el 7 y 8 de noviembre. Solo se menciona que no constan intervenciones ni votaciones de diputados de esos grupos los días 26 de septiembre y 10 de octubre. Lógicamente, que no conste no equivale a que se considere acreditada la inasistencia.

Como es evidente, el informe no le dice a la mesa lo que debe hacer. Simplemente informa de los precedentes, de cuál es el procedimiento sancionador, de cuáles son las posibles sanciones (expresamente introduce matices sobre sus límites), de cuándo puede considerarse que concurren los elementos de hecho y de los datos que obran en su poder sobre asistencia de los diputados supuestamente infractores.

El informe no es ambiguo en absoluto ni “deja la decisión a los partidos”, como dice Cantó. De hecho, el informe es claro, detallado y preciso, en mi opinión. Y no es que deje nada a la decisión de la mesa: es que la decisión es de esta, aunque sujetándose a la legalidad (salvo que nos parezca bien lo que han hecho los secesionistas con las advertencias de los letrados del parlamento catalán, por ejemplo).

Y, por la misma razón, esos tuits que copio al principio me parecen desafortunados (y parto de la laxitud predicable de un mensaje en tuiter). Porque no se trata de que el Congreso, o la mesa, voten “dejar sin sueldo” a esos diputados. La mesa no podía votar eso. Podía votar iniciar un expediente sancionador, y tras las alegaciones y pruebas, y motivando la decisión podía imponer determinadas sanciones proporcionales con determinados límites (no, desde luego, “dejar sin sueldo”).

Más aún, a la vista del informe, la decisión adoptada me parece racional, considerando el espíritu del informe. Al margen de las salidas de pata de banco de un diputado concreto, el informe deja claro que:

a) Los diputados de ERC manifestaron que no pretendían dejar de asistir e intervenir.

b) Un diputado del PDeCat manifestó que los diputados de su grupo estaban pensando hacerlo, no que lo hubieran decidido.

c) Consta, a lo largo del mes siguientes una relación detallada de intervenciones, preguntas, iniciativas y votaciones de diputados de esos grupos. De hecho, en el pleno que abandonaron ostensiblemente el 20/09 habían intervenido, porque, como ya he dicho antes, basta la presencia física en cualquier momento para considerar cumplido el deber de asistencia. No he entrado en detalles, pero el informe recoge todas y cada una de esas intervenciones, que son evidentemente mayoritarias en relación a las dos únicas en las que “no consta” intervención y presencia.

Vistos los antecedentes (diputados de Herri Batasuna que anuncian que no van a asistir nunca y que de hecho no asisten durante años) más que descabellada o escandalosa, la decisión de la mesa parece la más ajustada a derecho.

Y, naturalmente, concluyo que Ciudadanos solo trataba de echar porquería injustificada sobre el PP, el PSOE y Podemos.

Tampoco me sorprende: es lo normal entre partidos políticos.