Que continúe la demolición

 

Accedo, a través de este tuit de Albert Rivera, …

… a esta noticia de El Mundo.

¿Era imprescindible para contar el contenido de la denuncia mostrar las caras de los profesores investigados, y darnos sus nombres y apellidos?

No, ya sabemos que no. Basta con titular “Los 9 maestros catalanes de la infamia” y luego, en medio del texto, escribir: “Y en el interior de un aula por la presunta culpa de unos maestros …“, cuando lo que presume la ley no es la culpa, sino la inocencia.

Y en cuanto al tuit de Rivera, qué infamia, joder. Un líder político, aspirante a presidente del Gobierno, señalando a ciudadanos concretos con nombre y apellidos, para atizarle una hostia a sus enemigos políticos, sin esperar siquiera a que un juez decida si lo que se cuenta en la denuncia es cierto o cuánto de cierto hay en ella.

Toda mi vida he votado al que creía menos malo. Siempre encontré una excusa, una justificación. No he faltado ni una vez a unas elecciones, del tipo que sean.

Será que me hago mayor, pero no sé si esta vez podré superar mi asco. Me lo están poniendo muy difícil. No hay nadie. Solo enanos.

 

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