Yo declararía el estado de excepción, no vaya a ser que los huesos de Franco den un golpe de Estado

 

Leo que el Gobierno va a aprobar una modificación de la llamada Ley de la Memoria Histórica para «blindar» jurídicamente la exhumación de los restos de Franco de la Basílica del Valle de los Caídos. Como se trata de reformar una ley, el Gobierno solo puede hacerlo por medio de un Real Decreto-Ley.

Es decir, que para «blindar» jurídicamente un acto concreto, se va a utilizar, tras cuarenta y dos años, un instrumento reservado a supuestos de extraordinaria y urgente necesidad, partiendo de que no habrá partido con diputados y senadores que voten no y presenten recurso de inconstitucionalidad por razones de imagen. La familia del dictador solo podrá esperar que un juez, dentro de mucho tiempo, plantee una cuestión de inconstitucionalidad, si es que el Real Decreto-Ley no se tramita más tarde como proyecto de ley y solo se convalida.

Es decir, que para poder tomar una decisión veraniega en asunto tan urgente (el PSOE ha gobernado en seis legislaturas en democracia) y «blindar» la decisión, el Gobierno va a actuar abiertamente de forma arbitraria. Eso sí, como los afectados son los Franco, que se jodan. Qué importa el abuso de poder si es para lograr esta victoria. Recordemos, además, que estos tipos han cambiado la regulación de la patria potestad en el Código civil por Decreto-Ley.

Todo, claro, si la noticia de El País es cierta.

Termino: lo más gracioso del asunto es que esto era tan urgente y tan extraordinariamente necesario que el PSOE no lo incluyó en la ley de 2007, ley que sí se tramitó en el parlamento como ley ordinaria tras un proyecto firmado, sí, por la actual vicepresidenta. A ver si Carmen Calvo nos explica qué ha cambiado entre 2007 y 2018 para que lo que entonces no era ni urgente ni extraordinariamente necesario (de hecho no era ni necesario, ya que no se incluyó) lo sea ahora. Que nos vamos a echar unas risas.