Contesten a las preguntas del final

 

Veo este tuit:

 

Abro el enlace, buscando una ENTREVISTA y me encuentro con un refrito de declaraciones. No hay preguntas y respuestas separadas. Ni siquiera está claro si ha existido la entrevista, ya que el vídeo que aparece al principio incluye declaraciones en momentos diferentes. La parte del principio del vídeo, una entrevista de Europa Press, es de julio de 2018, y más tarde se incluyen declaraciones efectuadas a Telemadrid en una fecha ignota.

Todo esto ha provocado que se active mi sentido arácnido y más tratándose de El País. ¿Ha existido la entrevista o Natalia Junquera se ha puesto a buscar trocitos que pudiera entrecomillar? Podría ser, ya que algunas de las cosas que aparecen las he encontrado en otros lugares. Aunque siempre cabría que aparezcan porque Díaz Ayuso las repita a todas horas. Además, en la «ENTREVISTA» se incluyen declaraciones de otras personas (como Aguirre, Garrido, Serrano y mi favorito: un «veterano cargo del PP madrileño»), por lo que más que una entrevista, parece un reportaje sobre la dirigente pepera.

En particular, me ha llamado la atención el propio titular:

Isabel Díaz-Ayuso, embajadora del PP sin complejos: “Para ser mejor mujer no tengo que ser feminista”

He buscado si Díaz Ayuso había dicho eso literalmente en algún otro lugar y no lo he encontrado. En la pieza que nos ocupa, en esa «ENTREVISTA», se dice que esto lo «declara a El País». Lo declara y en el artículo aparece de la siguiente forma:

«Lleva casi 15 años en política, pero sus polémicas declaraciones sobre Vox o el feminismo han disparado su protagonismo en los últimos días. “Para ser mejor mujer no tengo que ser feminista”, declara a EL PAÍS. Para ella, la ley es “mejorable”.»

Puesto que la declaración se considera tan importante como para servir de titular, lo lógico es que la periodista hubiera incluido literalmente toda la pregunta y la respuesta completa. Porque eso de que para ser mejor mujer no tiene que ser feminista suena muy raro, sobre todo considerando esto. Vayan al minuto 3’30” y escuchen desde ahí hasta el final:

Ella habla de lo que denomina «feminismo radical», «feminisimo exacerbado», «feminismo politizado», «feminismo malentendido», «feminismo enloquecido». Me remito a las explicaciones que da y que pueden ustedes escuchar en el vídeo sobre eso que no le gusta. De hecho afirma literalmente (5’10”) que «el feminismo entendido como la igualdad entre hombres y mujeres evidentemente quién no lo quiere».

Ahora, escuchado esto y vista la extraña naturaleza de la «ENTREVISTA» que publica hoy El País, les propongo dos preguntas:

La primera: ¿creen a la vista de lo anterior que ese titular de El País es una exposición fiel de lo que opina Isabel Díaz Ayuso?

La segunda: ¿creen ustedes que tengo razones objetivas para sospechar que alguien nos está contando una trola en forma de frase sacada de contexto y manipulada para poder vender que la señora esta —a la que acabo de conocer y escuchar y que, por cierto, dice cosas que me gustan más bien poco— es una troglodita?

 

El libre albedrío es un engaño y me han obligado a escribir un libro para denunciarlo

 

Este artículo es inconsistente y simplista, está repleto de contradicciones y utiliza definiciones infantiles y categorías propias de Liberalismo para dummies. De hecho, recuerda más al trabajo «brillante» de un estudiante de bachillerato que a la síntesis de la posición sobre el liberalismo, el libre albedrío y el futuro que nos acecha de un autor solvente.

Empiezo a explicarme el éxito de Harari.

Por cierto, esto es maravilloso:

«Es posible que este descubrimiento otorgue a los seres humanos un tipo de libertad completamente nuevo. Hasta ahora, nos identificábamos firmemente con nuestros deseos y buscábamos la libertad necesaria para cumplirlos. Cuando surgía una idea en nuestra cabeza, nos apresurábamos a obedecerla. Pasábamos el tiempo corriendo como locos, espoleados, subidos a una furibunda montaña rusa de pensamientos, sentimientos y deseos, que hemos creído, erróneamente, que representaban nuestro libre albedrío. ¿Qué sucederá si dejamos de identificarnos con esa montaña rusa? ¿Qué sucederá cuando observemos con cuidado la próxima idea que surja en nuestra mente y nos preguntemos de dónde ha venido

¿Qué sucederá? Nada, hombre, nada. No sucederá nada porque cómo va a suceder nada si el libre albedrío es una tomadura de pelo y yo he pinchado en el artículo de El País creyendo que lo hacía libremente, cuando en realidad estaba siendo manejado por los que quieren que compre libros de Harari.

Paladeen la frase:  «¿Qué sucederá cuando observemos con cuidado la próxima idea que surja en nuestra mente (…)?». A ver, Yuval, ¿quién va a observar con cuidado la próxima idea que surja en nuestra mente? ¿Hay alguien dentro de nosotros, Yuval? ¿Un Yuval chiquitito?

En fin, pensaba tirarme un rato con el artículo, pero tengo cosas mejores que hacer, así que me remito a esto.