¡¿Ximo Puig, ordenó usted el código rojo?!

 

Hoy, en el ABC, se ha publicado que Ximo Puig mintió al afirmar que la Generalidad valenciana no pagó por una entrevista en The Guardian.

El presidente lo ha desmentido en una entrevista en Onda cero. Sus explicaciones son maaaaravillosas (vayan al minuto 9’50”).

Nos dice que lo que pagaron no fue una entrevista, sino un libro y un encarte publicitario. Y que la entrevista no estaba incluida en los servicios contratados. La empresa contratada se llama The Report Company y el periódico deja constancia de que The Guardian incluyó esa «entrevista» porque le pagaron por ese espacio y que esa es la razón por la que ya no se puede consultar (ha expirado el plazo contratado). Y que esa entrevista no la ha hecho ningún periodista de The Guardian.

Es decir, The Report Company contrata un espacio en The Guardian y lo paga; allí se publica una entrevista que envía The Report Company hecha por alguien ajeno al periódico. Sin embargo, Puig afirma que no pagó por esto.

Más aún, cuando se le pregunta en la entrevista en Onda cero específicamente si le entrevistó un periodista de The Guardian, tras afirmar que sí, que el periodista les dijo que era de The Guardian, luego aparece la amnesia, y se convierte en «nos la hacía el Guardian» y se pone a hablar de su agenda.

Es decir, a una empresa la contrata y la paga la Generalidad para hacer solo A y no B, hasta el punto de negar que B se haya pagado, pero resulta que B, que tiene un coste para esa empresa, se hace, pese a no haberse contratado. Por tanto, o la empresa no es una empresa, sino Papá Noel, o en el contrato solo se especificaron parte de las prestaciones, pero lo contratado y pagado incluía más: por ejemplo, algo que pudiera pasar por una entrevista en un periódico conocido. Algo que cuesta pasta. Yo no creo que Papá Noel exista.

Lo divertido es que ese libro, ese encarte y esa «entrevista» podrían estar justificados o no. Digamos que la cuestión se habría limitado a discutir si era un gasto beneficioso para la Comunidad Valenciana o si, en realidad, se trata de patético autobombo. Sin embargo, al negarse la realidad evidente y al basarse en documentos en los que, parece —ya que no se han entregado al medio— no se incluye todo lo contratado y pagado, estaríamos en presencia de ocultación y mentira. Algo en lo que Puig sigue insistiendo.

En un país normal, si se va a limitar a dar esas explicaciones de chiste debería dimitir.

Como estamos en España solo añado este vídeo, en el que se explica que, como en el libro no viene que se pagase por una entrevista, ni la entrevista ni el código rojo ni el comedor de la base de los marines en Guantánamo existen.

 

Capt. Ross: Corporal Barnes, I hold here the Marine Outline for Recruit Training. You’re familiar with this book?

Cpl. Barnes: Yes, sir.

Capt. Ross: Have you read it?

Cpl. Barnes: Yes, sir.

Capt. Ross: Good. Would you turn to the chapter that deals with code reds, please?

Cpl. Barnes: Sir?

Capt. Ross: Just flip to the page of the book that discusses code reds.

Cpl. Barnes: Well, well, you see, sir code red is a term that we use. I mean, just down at Gitmo. I don’t know if it’s actually…

Capt. Ross: Ah, we’re in luck then. Standard Operating Procedures, Rifle Security Company, Guantanamo Bay, Cuba. Now, I assume we’ll find the term code red and its definition in that book. Am I correct?

Cpl. Barnes: No, sir.

Capt. Ross: No? Corporal Barnes, I’m a Marine. Is there no book, no manual or pamphlet, no set of orders or regulations that lets me know that, as a Marine, one of my duties is to perform code reds?

Cpl. Barnes: No, sir. No book, sir.

Capt. Ross: No further questions.

Kaffee: Corporal, would you turn to the page in this book that says where the mess hall is, please?

Cpl. Barnes: Well, Lt. Kaffee, that’s not in the book, sir.

Kaffee: You mean to say in all your time at Gitmo, you’ve never had a meal?

Cpl. Barnes: No, sir. Three squares a day, sir.

Kaffee: I don’t understand. How did you know where the mess hall was if it’s not in this book?

Cpl. Barnes: Well, I guess I just followed the crowd at chow time, sir.

Kaffee: No more questions.