Estudios bíblicos

 

Titular de El País:

«Los especialistas».

Dejemos de lado que con cifras tan exiguas (desde 2009, por hablar de una década, se mueven en una horquilla que va de 51 a 73 mujeres asesinadas por año) no solo buscar causas de un supuesto repunte (pasar de 49 a 55 en cuatro años), sino incluso hablar de repunte, parece bastante absurdo. Estas son las cifras desde 2003:

 

Pero, en particular, citar dos «causas» de pasar de 49 a 50, luego a 51, y finalmente a 55, y que una de ellas sea el efecto del discurso «negacionista» de Vox es llamarnos gilipollas.

Veamos quiénes son y qué dicen «los especialistas».

Primer especialista: Miguel Lorente. Ay, Lorente. Simplemente reproduzco sus argumentos (en negrita):

«Aún es pronto para conocer a fondo los motivos de ese repunte y está por ver si se convierte en una tendencia en años posteriores. La violencia de género es un fenómeno complejo y de causas múltiples, pero distintos especialistas consultados alertan ya de que, junto la falta de medidas previstas pendientes de desarrollar, una de las causas que han influido en ese incremento es el discurso negacionista de Vox, que asegura contra el consenso institucional existente desde hace años tanto dentro como fuera de España que “la violencia no tiene género”. “No se puede decir que el aumento se deba exclusivamente a los mensajes contra la protección de las mujeres que lanza la ultraderecha pero sí es claro que es un factor que ha influido”, señala el forense Miguel Lorente, exdelegado del Gobierno para la violencia de género.»

¿Ven los argumentos? Efectivamente, no hay ni uno solo. La violencia «de género» es un fenómeno complejo y de causas múltiples, pero está claro que si ha pasado de 51 a 55 los mensajes de Vox han influido; aunque no exclusivamente. Ese es el «análisis» que retrata al autor.

Veamos más «especialistas». Lucía Avilés, magistrada, y presidenta de la Asociación de Mujeres Juezas.

«“La actuación de Vox se traduce en que las víctimas miran con mayor desconfianza la protección institucional que se les puede ofrecer y los agresores ven reforzada su conducta”, valora la magistrada y fundadora de la Asociación de Mujeres Juezas Lucía Avilés, que pide un “análisis profundo y objetivo para determinar todas las causas” del último repunte.»

Para empezar y como pueden ver, no parece estar refiriéndose, en la primera frase entrecomillada, a las mujeres asesinadas, sino a todas las víctimas de delitos. Por lo demás, esa primera frase no pasa de ser más que una opinión sin un solo dato que la apoye. De hecho, la misma magistrada pide un análisis «profundo y objetivo».

El último «especialista»: Marisa Soleto, directora de la Fundación Mujeres. Dice:

«“Los discursos contra la protección de las mujeres generan dudas en las víctimas y en los dispositivos de protección judicial y policial y mayores situaciones de riesgo, pero no establecería una situación causa efecto directa porque las asesinadas son solo la punta del iceberg de lo que ocurre”»

Como pueden observar, es muy parecido al anterior. Opina algo, sin dar un solo dato que apoye esa opinión y luego introduce una adversativa que, además, no se entiende. Me explico, que las asesinadas sean o no una punta de iceberg no sé que tiene que ver con la existencia de una relación causa efecto «directa» entre ciertos discursos y la creación de «mayores situaciones de riesgo».

Por cierto, resulta también sintomático el uso de la expresión «discurso contra la protección de las mujeres» cuando, textualmente, el discurso de Vox sobre este asunto —que no comparto— no encaja en esa afirmación. Esto se une a la utilización del término «negacionismo». Parece que cualquier crítica a una visión de la violencia doméstica y sus causas que no comulgue con la mainstream (al menos, institucionalmente) inmediatamente se convierte en la negación de datos y hechos y en la defensa de los comportamientos violentos de algunos hombres contra mujeres con las que tienen o han tenido relación sentimental o familiar.

Este artículo es basura propagandística vestida de supuesta objetividad. Una forma no muy sutil de culpar a Vox de que, en 2019, hayan muerto asesinadas cuatro mujeres más que en 2018. ¿Con qué base? Con ninguna. Y, con ello y de paso, la creación de un espantajo que elimine cualquier discusión sobre las bases y la efectividad de las medidas implantadas en España hace ya década y media, y sobre el diagnóstico de un problema que parece estancado (y para el que nos prometieron soluciones). Ya lo sabes: si discutes que la legislación y medidas en esta materia se basen en diagnósticos certeros, sean efectivas y no provoquen problemas colaterales muy serios, eres un negacionista y responsable directo de que mañana maten a una mujer en algún lugar de España.

Como con la Iglesia Adventista del Séptimo Día, está prohibido discutir la segunda venida y los retrasos solo son producto de dos pecados: la falta de fe y no interpretar correctamente las sagradas escrituras.

Lo dicen los especialistas.