¿Importan las preguntas? (II)

El análisis de preguntas y respuestas basado en la ocurrencia de la partícula negativa ‘no’ no debe informar de mucho. Basta con pensar que en castellano se puede decir «nadie vino ayer» o «ayer no vino nadie» sin que pueda diferenciarse mucho el signficado de ambas oraciones.

Pero es lo que hay en este caso. Probablemente debido a que no hay nada más que rascar. El juez preguntador pregunta, el imputado responde. No hay pistola humeante solo tickets de aparcamiento. Me gustaría analizar miles de interrogatorios similares para ver si hay la estadística es similar o no. Pero no tengo ganas.

Atruibuir al imputado cualquier tipo de mala fe en la preponderancia de un tipo de respuestas frente a otro es bobo desde todos los puntos de vista. Sin duda, desde el que más, de aquel que menos domino: el jurídico, donde se hacen otro tipo de análisis más enjundiosos. Si el principio de presunción de inocencia rige como principio parece bobo esperar algún tipo de inculpación generosa por parte del imputado. Quiero decir, algún tipo de inculpación que corrobore nuestros (suyos, los de quienes se adhieran) prejuicios.

Supongo que un interrogatorio más jodido para el inculpado iría en la línea de:

JUEZ: ¿Estuvo usted en el salón de la casa sita en la calle de Arriba 57 donde se cometió el homicidio de Rogelio Acroread?
RESPUESTA: No señoría, nunca.
JUEZ: ¿Y entonces cómo explica que aparecieran su huellas dactilares en el pomo de la puerta de entrada al salón de dicha casa?

O algo parecido [ya sé que es un interrogatorio muy novelado]. Un tipo de interrogatorio que, por lo que se ve, algunos deseaban vehementemente para satisfacer sus prejuicios… y que no satisfecho han debido conformarse con un análisis gramatológico.

Volviendo al análisis, y terminando con él, por ahora, en la entrada anterior pareciera que hay una correlación entre las preguntas de JUEZ y las respuestas de CF.

He seguido jugado. Concatenando preguntas y respuestas. Haciendo lo que en la teoría de conjuntos que se explicaba hace muchos años era la intersección. Los comandos, viejos y venerables, que he usado para filtrar los datos del análisis anterior son cat, sort y uniq.

Dicho de otra forma, tomando como partida las preguntas de JUEZ, analizo cómo responde CF. Es decir, tomo las preguntas que contienen ‘no’ y analizo cuántas respuestas contienen ‘no’ y cuántas no. Es justamente esto:

Preguntas de JUEZ que contienen 'no' y análisis de la subsiguiente respuesta de CF según contenga o no contenga 'no'.
Preguntas de JUEZ que contienen ‘no’ y análisis de la subsiguiente respuesta de CF según contenga o no contenga ‘no’.

De las 248 preguntas de JUEZ que contienen ‘no’, 184 respuestas (un 75%) de CF también contiene ‘no’. Este 75% es solo ligeramente mayor que 65% global de ocurrencias de ‘no’ en las respuestas de CF.

Para las preguntas de JUEZ que no cotienen ‘no’ el balance es más ajustado:

xxxxxxxxx
Preguntas de JUEZ que no contienen ‘no’ y análisis de la subsiguiente respuesta de CF según contenga o no contenga ‘no’

Ahora de las 433 preguntas de JUEZ que no contienen ‘no’, 262 (un 60%) respuestas de CF sí contienen ‘no’. En la línea con la tendencia general del análisis.

La conclusión soportada por la gráfica final de la entrada anterior es entonces meramente ilusiva. Una vez más, correlation is not causation: CF no responde ‘no’ cuando JUEZ pregunta ‘yes’ y no responde ‘yes’ cuando JUEZ pregunta ‘no’.

Otro día haré otro análisis.

¿Importan las preguntas?

Una de las características del periodismo moderno es la ausencia de preguntas. No me refiero a esa crítica interesada de los periodistas que protestan por las «ruedas de prensa» sin preguntas sino al desconocimiento que tenemos en qué términos se pregunta.

En una entrevista podemos leer preguntas y respuesta pero el titular incidirá sólo en la respuesta amplificándola y muchas veces descontextualizándola de la pregunta. Si se trata de un informativo o de la declaración de un político o famoso la pregunta, inevitablemente, desaparece: todo es respuesta.

Viene esta introducción respecto del análisis que se ha hecho de las respuestas de Cristina Federica (CF) a las preguntas del JUEZ. Análisis a bulto donde se muestran ocurrencias de palabras y singularmente de palabras con connotación negativa.

Afortunadamente el sumario secreto es accesible a todos y ello incluye la transcripción de la «entrevista» en formato html. La transcripción es notable técnicamente por varias razones. Cada intervención aparece en una única línea. Cada interviniente está convenientemente etiquetado. Así las intervenciones del juez está etiquetadas por la clave JUEZ y las intervenciones de Cristina Federica por la clave CF.

Esto posibilita un análisis bruto relativamente fácil con comandos que tiene una antigüedad media de 30-40 años y que ustedes dejaron de aprender cuando se olvidaron de las pantallas negras.

Podría, por ejemplo, buscar ocurrencias de una etiqueta como JUEZ o como CF y contar cuántas veces aparecen. Sabría así el número de intervenciones de uno o de otro.

Más interesantemente me interesan las respuestas de CF a las preguntas del JUEZ. Primero porque es lo que se ha analizado periodísticamente, segundo porque es el conjunto más numeroso (varios centenares de ocurrencias) y el único que da para una estadística fiable. Para analizar ese conjunto ello he de filtrar ocurrencias de CF y quedarme solo con aquellas que sigan a una intervención de JUEZ en la creencia, lógica, de que JUEZ pregunta y CF responde a continuación.

De las respuestas de CF me interesan aquellas que contiene al menos una vez la partícula negativa «no» para diferenciarlas de aquellas que no la contienen. Es un análisis muy burdo y ciego que trata únicamente de diferencias potenciales respuestas negativas de potenciales respuestas afirmativas. La crudeza del análisis es evidente.

Con un poco de pericia puedo saber si la respuesta a la pregunta centésima (por ejemplo) contiene la negación o no y, comparando, puedo saber si la respuesta nonagésima da la séptima respuesta negativa o la decimonovena respuesta sin negación.

Trabajar con ordinales es mágico porque los ordinales también dan el número acumulado de ocurrencias hasta un punto dado. Así puedo obtener está gráfica en la que se presenta en el eje X el número acumulado de preguntas (o lo que es lo mismo el ordinal) y en el eje Y el número acumulado de respuestas (= el ordinal) que contienen la negación o que no la contienen.

Número acumulado de respuestas de CF conteniendo negativas o no conteniéndolas frente a número acumulado de preguntas de JUEZ.
Número acumulado de respuestas de CF conteniendo negativas o no conteniéndolas frente a número acumulado de preguntas de JUEZ.

La línea negra es la bisectriz del cuadrante y sería lo que se obtendría si CF respondiera con un «no» a todas las preguntas de JUEZ. Obviamente los resultados (líneas de colores) no pueden sobrepasar esa línea negra. Tampoco puede ocurrir que los resultados crezcan más rápidamente que esa línea negra: CF solo puede aportar negativas un ritmo máximo de una negativa por pregunta de JUEZ.

Puede observarse que las líneas de colores siguen una tendencia aproximadamente recta. Estadísticamente podríamos comprobar que la presencia de respuestas negativas es uniforme en la muestra (p=0.7 para un test de Kolmogorov-Smirnoff). La presencia de respuestas afirmativas también es uniforme aunque mucho más débilmente (p=0.08). Esto quiere decir que, aproximadamente, no hay intervalos en los que se solo se responda afirmativamente o lo contrario. En conjunto un 65% del total de respuestas (446 ocurrencias de 681 preguntas) contienen una negación frente al 35% que no la contiene.

El mismo análisis puede hacerse con las preguntas de JUEZ a CF filtrando aquellas intervenciones de JUEZ cuyo siguiente interviniente sea CF.

Número acumulado de preguntas de JUEZ a CF que contienen una negacion y que no la contienen frente al número acumulado total de preguntas de JUEZ a CF.
Número acumulado de preguntas de JUEZ a CF que contienen una negacion y que no la contienen frente al número acumulado total de preguntas de JUEZ a CF.

Las características globales son idénticas a la del ejemplo anterior solo que el análisis cuantitavito es inverso. El número de preguntas que contienen negación es el 36% del total (248 de 681) frente al 64% de preguntas afirmativas.

Podemos comparar ambos resultados

dos

De donde uno puede concluir que existe una correlación entre las preguntas de JUEZ y las respuestas de CF. Una correlación simplificada en el siguiente interrogatorio tipo (@sámuel dixit):

JUEZ: ¿Es usted una malandrina?
CF: No.
JUEZ: Entonces, ¿usted no es mala persona?
CF: Efectivamente.

Una variante a esta conclusión es que CF responde a todo que ‘no’. Si la pregunta es positiva la respuesta es negativa. Si la pregunta es negativa la respuesta es positiva.

Addenda: El análisis no está finalizado las conclusiones son prematuras, como esta publicación, liberada por descuido.

Salute to champion

Soy feliz y Carlsen es el nuevo campeón del mundo de ajedrez. De esto último hemos hablado algo gracias a tuister y voy a hablar aquí.

Soy un mal jugador de ajedrez; mi ELO debe ser cercano a mi hándicap de golf. Nunca he podido anticipar movimientos del contrario y, si juego, lo hago casi a lo loco, como si el contrario no respondiera o solo respondiera lo que me conviene. Leo mucho sobre ajedrez. Desde pequeño en libros y en el apunte diario de la prensa socialdemócrata. Desde Kuperman hasta Maiztegui, Morán o ahora García, y bien fácil gracias a tuister y el internet.

En 1987 asistí a dos jornadas del match Kasparov-Karpov que se disputó en España; una de ellas la jornada final, aplazamiento incluido. No me enteré de mucho en la soledad del patio de butacas y sin posibilidad práctica de atender comentarios.

Las jornadas finales del encuentro han presentado al campeón Carlsen básicamente como un frío y calculador hombre de silicio y, además, madridista. No negaré ninguna de las dos pero no me ha gustado el tono épico, dramático de de las crónicas de García.

Probablemente lo único dramático y épico de la partida es su contexto. Es una partida clave para el desarrollo del encuentro. Carlsen domina 5-3 y Anand solo le vale ganar. Deja a un lado las tácticas contemplativas y se lanza al ataque. Todo jugador de ajedrez que se lanza al ataque teme el contraataque que, normalmente, se desarrollan en flancos distintos. Todo jugador que se defiende de un ataque sabe que una de las mejores defensas es un buen contraataque. A veces es cuestión de un tiempo, de un movimiento, ser capaz de golpear con el ataque o con el contraataque. De acertar o de fallar con la intermedia.

Una ventaja, hoy en día, es que podemos saber, más o menos, lo que piensan o dicen que pensaron:

Carlsen no se muestra impresionado por la partida y explica serenamente lo que pasa por su cabeza. Simplemente trata de ampliar sus posibilidades con contraataque en el flanco de dama frente a una defensa pasiva que, muchas veces, lleva a una lenta agonía. Anand se muestra, creo, más confuso en sus explicaciones. Los movimientos de Carlsen le hacen tener que calcular muchas variantes, creo que se lía algo con sus explicaciones y, desde luego, se lía en la partida.

No se trata de que Carlsen calcule mejor sino que su cálculo es más fácil y, como él dice, sus movimientos son casi forzados una vez que da el visto bueno al plan. Y da el visto bueno tras calcular y comprobar que no hay mate que puedan forzar las blancas. Creo que no es ningún cálculo sobrehumano porque el ataque blanco era, más bien, lentorro.

Una posición clave de la partida es esta

carlsen

Carlsen optará por mover el caballo (una pieza defensiva ya que apuntala g7) como se indica en la figura y alejarlo del rey. Las alternativas son movimientos profilácticos tipo 18… g6 que lleva a las negras a una defensa pasiva. Carlsen busca el contraataque en el flanco de dama para complicar el cálculo de Anand. Con el movimiento Carlsen protege su torre de a6 lo que le permitirá abrir las columnas del flanco de dama. A partir de aquí Carlsen jugará forzado y obligado por su plan y no por el jugo de Anand. Tras alguna simplifación se llega a

carlsen1
donde Anand ha optado por avanzar en el flanco de rey primero con 19. f4 y al final con 22. f5 y Carlsen avanza en el flanco de dama 19… b4 y provoca la simplificación en dicho flanco. En vez de 19. f4 Anand podría haber jugado a apuntalar el flanco de dama pero tiene la necesidad imperiosa de ganar y con ese factor también juega Carlsen.

El plan de Carlsen demanda ahora 22.. b3 que crea un terrible peón pasado y apoyado que es la espada de Damocles sobre la cabeza de Anand quien tiene que calcular ahora las complicadas variaciones de su juego teniendo en cuenta esa amenaza. Invertirá cuarenta minutos en su próximo movimiento durantes los cuales dio muestras de una incomodidad creciente al no poder encontrar un plan directo que le garantizara su necesaria victoria. Se lanza al ataque, que es tan lento que a Magnus le da tiempo a avanzar g6 (la primera opción profiláctica) y retornar el caballo a e8 (que es donde está en la primera posición) sin que el ataque blanco pueda imponerse. Con las amenazas blancas cubiertas Carlsen solo tiene que avanzar su temible infante para crear la suya.

carlsen4

Anand seguirá con el ataque y de no haber mediado su error la partida habría continuado un largo tiempo con final incierto.

Creo que es una gran partida jugadas dentro de unos parámetros clásicos: ataque y contraataque en el contexto de la necesidad imperiosa de Anand por ganar en la que Carlsen muestra que tiene arrestos para no elegir una opción meramente pasiva.

De la partida se ha sacado mucho simbolismo. Carlsen no mueve en toda la partida ni su alfil de c8 ni su dama de d8. No es normal en una partida tan exigente. Solo moverá una vez la dama impostada que se crea en b1 y ese movimiento provoca la renuncia de Anand. Sin embargo y si de simbolismo se trata yo presento dos nuevos. Dadas las circunstancias, dado que Carlsen es madridista y que el Madrit ya elige el negro como alter ego, dado todo ello, el caballo es la única pieza mayor que mueve Carlsen (salvo el movimiento final de la dama impostada) y con sus movimientos e8-c7-a6-c7-e8 se basta y sobra para defenderlo todo. Es una especie simbólica de un Arbeloa sufrido, silencioso y corredor. Por contra, el peón de b3, que viene del exterior de columna a, es una muestra simbólica de lo que es capaz de hacer CR7: ganar una partida con su mera presencia.

Mañana, tal vez más.

Exprimiendo el horario de verano o por qué cambió hoy y no hace un mes

Desde los años ochenta se cambia regularmente la hora de los países europeos durante los meses de mayor insolación. Inicialmente el cambio se hacía el último domingo de marzo (hacia oriente, adelantando una hora) y la vuelta se producía el último domingo de septiembre (hacia occidente, retrasando una hora). De esta forma, el año se dividía en partes casi iguales entre ambos horarios. O dicho de otra forma, en los años ochenta los husos europeos se desplazaron, en promedio anual, media hora hacia oriente. Aún así, por criterio de antigüedad, el horario de verano se toma como una anomalía. Así se habla de la hora central europea CET (UTC+01) y de la hora central europea de verano CEST (UTC+02).

En 1996 se introdujo una modifiación en este esquema: el cambio de vuelta al horario «normal» se produjo el último fin de semana de octubre y así se mantiene desde entonces.

Aunque seguimos tratando el horario de verano como una anomalía, este es el que se mantiene durante la mayor parte del año. En cierta forma podemos decir que el huso central europeo es, ahora, UTC+02 con un horario de invierno durante los cinco meses más sombríos a UTC+01.

Los cambios de horario son «necesarios» en latitudes supratropicales si queremos que el amanecer ocurra aproximadamente sobre la misma hora del día. O, mejor dicho, los gobiernos tratan de mantener la hora del amanecer aproximadamente constante, dentro de lo posible, o con un menor rango de variabilidad. A costa de que ocurra lo contrario para la hora de la puesta de Sol. Por eso es interesante comparar las horas de salida del Sol según los horarios civiles vigentes y analizar qué día del año el Sol sale más tarde (según el horario civil). Sin cambio horario (o fijándonos en la hora solar local) el día con amanecer más tardío es, aproximadamente el 4 de enero.

Si tomamos como ejemplo una ciudad meridional, como Sevilla, veríamos que este último sábado de octubre el Sol salió a las 0843, más tarde de lo que lo hará cualquier día del mes de enero. Se el cambio de hora se hubiera producido una semana antes, entonces el 4 de enero sí sería el día de amanacer más tardío en esta ciudad.

Si tomamos el ejemplo de una ciudad norteña como La Coruña la situación es inversa. Entre el 20 de diciembre y 16 de enero amanecerá más tarde que en este último sábado de octubre. O dicho de otra forma, en La Coruña podrían seguir con el horario de verano unos pocos días más. Si nos vamos más al norte (en general todo el resto de Europa) la situación es similar. En Berlín, por ejemplo, amanecerá más tarde durante todo el mes de diciembre y de enero.

La situación límite se da, precisamente, en Madrid donde el amanecer de este último sábado de octubre será tan tardío como el del 4 de enero.

Es decir, en general (salvo la pequeña franja por debajo de la latitud de Madrid) no supone un perjuicio mantener el horario de verano hasta el último domingo de octubre.

Obviamente en el procedimiento anterior (hasta 1996) el cambio de horario se producía mucho antes de que la hora del amanecer fuese cercana a la de los primeros días de enero. Así podemos concluir entonces que los gobiernos europeos decidieron extender lo más posible el horario de verano.

Sin embargo aún no exprimen lo más posible su inicio (primer último domingo de marzo). Tomando el ejemplo de Madrid, el amanecer de este primer este último domingo de marzo ocurrió a las 0758 muy lejos de las 0838 del último sábado de octubre. Para apurar el cambio al máximo éste debería producirse a principios de marzo (primer domingo de marzo, por ejemplo).

Curiosamente los Estados Unidos de América sí siguen este esquema y exprimen en toda su totalidad el horario de verano (o de invierno, según se mire) que va desde el segundo domingo de marzo (dos semanas antes que en Europa) hasta el primer domingo de noviembre (una semana más que en Europa). Es decir casi ocho meses con el horario adelantado, cuatro meses de horario retrasado.

Hora et labora (decida)

Puede ejercer aquí su dret a opinar.

Hora et labora (V)

Volvamos al plan A, pero en vez de cambiar el huso (de CET a WET) manteniendo los horarios (ese movimiento que nos venden como salvífico) pensemos que modificamos los horarios manteniendo el huso. Dejo de entrar al trabajo a las 8h y empiezo a entrar a las 9h. Dejo de salir del trabajo a las 15h y salgo a las 16h. Dejo de ver el telediario de las 21h y lo veo a las 22h.

Esa sería la situación equivalente a la que nos encontraríamos si cambiaran el huso de CET a WET.

¿Prefiere usted trabajar de 8h a 15h o de 9h a 16h? That is the question.

¿Prefiere que su hijo vaya al colegio de 9h a 14h o que lo haga de 10h a 15h? That is the question.

El efecto del retraso del huso (movimiento hacia occidente) es fácil de explicar: en general tendríamos más tiempo por la mañana al retrasar las horas de entrada al trabajo o la actividad que realizáramos.

Las consecuencias son claras. O bien aprovechamos ese tiempo y, digamos, antes de ir al trabajo ya hemos barrido la casa, puesto la colada, hechas las camas, recogido los cuartos de baño, puesto el lavavajillas… o hablamos con el jefe para entrar una hora antes a cambio de salir una hora antes si eso. Desde el punto de vista de la actividad económica la situación puede ser trágica: no se esperan hordas de ciudadanos en esa hora de la mañana atestando los cafeses, las tiendas, los museos etc. etc.

Yo soy de la opinión que los horarios, tras setenta años, ya están globalmente ajustados al huso y que cualquier desajuste del huso se traducirá en un desajuste de los horarios.

Inevitablemente, como en Portugal años noventa, la sociedad (y a la larga el gobierno) se daría cuenta que la forma más fácil reajustar los desajustes es… dar marcha atrás.

En el lapso de setenta años que llevamos con el huso, los horarios han decidido también un aspecto colateral relacionado con la latitud. Es posible que en países norteños como Alemania sea interesante empezar la jornada más tarde por dos motivos. Primero el intensísimo frío de la mañana. Segundo que la temperatura máxima diaria no es elevada y se puede hacer actividad en las horas inmediatamente posteriores al mediodía (que son las peores). En España, a lo largo de setenta años, nos hemos movido en dirección opuesta. No nos importa hacer actividad un poco más temprano, cerca del amanecer, a pesar de ser los momentos más fríos del día ya que compensa respecto del calor del mediodía.

Es normal salir del trabajo a las 15h. En horario de verano son las 15CEST o lo que es lo mismo las 13hUTC. En mi caso eso es apenas cuarenta minutos después del mediodía. Uno respira aliviado. Si se cambia el horario, saldría a las 15WEST que son las 14UTC. Es decir una hora y cuarenta minutos después del mediodía (como si hubiera salido este año a las 16h). Señor, aparta de mí este cáliz y líbrame de quienes me quieren ayudar.

A más a más, saldría una hora más tarde, con más calor… pero, nos han jodido, con menos tiempo para disfrutar en la piscina o en la playa. Lo que viene a conocerse como un planazo o k ase.

Yo también era un sentimental y creía que el mediodía tenía que ser a las 12h. En mi casa siempre había un reloj que marcaba la hora UTC y que no se modificaba con los cambios de primavera y otoño (me jode ese poder del poder aunque se use bien). Con el tiempo he comprendido que las pulsiones tipo yo-puedo-salvar-al-mundo-de-su-error son pasajeras; que el mundo se salva muchas veces él solito y antes de que yo me dé cuenta. Hemos construido un horario peculiar pero, creo, perfectamente ajustado a las necesidades de la sociedad. Al menos tanto como los horarios italianos o los portugueses.

Me gustaría que el mediodía fuera a las 12h. Que no se hubiera cambiado el huso en 1942 de forma que ahora, setenta años después tendríamos una situación parecida a la del plan B. Pero que se hubiera hecho este cambio no fue un error ni un destrozo, ni nada que debamos ahora corregir a cualquier precio, de prisa y con argumentos rídiculos.

Es verdad, si no se hubiera hecho ese cambio me desperataría a las 6hWET en vez de a las 7hCET [oigan ¡que es exactamente lo mismo!] y entendería, a la primera, que Bill Murray no hace ninguna heroicidad:


Y si fuera a Italia cambiaría reloj como debo hacerlo cuando me muevo 15 grados hacia oriente (ahora no lo cambio y me extraño de que coman a las 13h o el Telegiornale empiece a las 20h). Y el telediario sería a las 20h como en todas partes. En resumen, no tendría que sumar una hora a cualquier horario que un guiri me dice que tiene [háganlo y veran que no somos tan diferentes].

Todo ese sentimentalismo de salón está muy bien pero tiene un stop: no joderle realmente la vida a la gente real con cambios que desorientan y despistan; porque las 7, las 3, las 9, las 12 son etiquetas que tienen un significado concreto para los ciudadanos de este huso/horario y que se alteraría gratuita e innecesariamente con el cambio estético que proponen.

He dicho.

Epílogo: A pesar del título de la serie solo he hablado de ‘hora’ y no de ‘labora’. Por dos motivos: primero porque el Gobierno tiene fuerza legal para modificar el huso en uso ya que la Constitución le confiere la competencia exclusiva en la fijación de la hora oficial (art 149.1.12). Segundo porque la hora refiere a un tiempo absoluto (modernamente) o a un ordinal (las viejas horas prima, seconda…). El problema de la hora es el problema de fijar cuándo ocurre el mediodía.

En la discusión moderna el ‘labora’ se refiere a intervalos de tiempo: cuántas horas de jornada continuada, cuántas por la mañana, cuántas por la tarde. Esos intervalos de tiempo son independientes del huso en la misma medida que la duración del día es independiente de a qué hora ocurre el mediodía. Hagamos lo que hagamos con el huso el día seguirá teniendo veinticuatro horas y la jornada diurna será, en promedio, de doce horas. Por ello no estoy seguro que haya una relación entre el cambio de 1942 y los cambios de jornadas laborales habidos posteriormente aunque sean concurrentes en secuencia. Suena a post hoc ergo propter hoc y, en mi opinión, las jornadas laborales se habrían modificado en cualquier caso, buscando rentabilizar al máximo las nuevas circunstancias que iban apareciendo.

Hora et labora (IV)

¿Por qué la Segunda República pudo cambiar el horario español a CET en 1938? ¿Por qué Reino Unido y Portugal pudieron cambiar sus husos en los años cuarenta pero no los sesenta o en los noventa? ¿Por qué no hay cambios de husos horarios hacia occidente, retrasando la hora, que es lo que ahora se propone aquí?

Creo que la respuesta a las primeras preguntas es la sociedad. Para algunas cosas el mundo sí nació ayer. Por ejemplo para los relojes y los husos. Hasta el principio del siglo XX los horarios eran puramente locales y con el transporte veloz se hizo necesario definir husos más globales, normalmente del tamaño del país bajo cuya jurisdicción actuaba el mandante.

Aún así en aquella época la sociedad era muy diferente a la actual. Mucho más agraria, donde el reloj importa un comino y el rey es el Sol. Sin una gran distribución de luz artificial y por lo tanto más ligada al ciclo solar. Con mayor cercanía espacial entre el hogar y el trabajo y, quizá también, con mayor cercanía temporal. Sin una rigidez horaria como la actual simplemente porque el reloj, como objeto de consumo masivo e infalible aún debía despegar. Con menos ocio.

Y también, por qué no añadirlo, los gobierno aún no habían experimentado en su trono el poder de hacer cambiar el tiempo.

Probablemente las primeras manifestaciones de ese poder son lo que hoy conocemos como el «horario de verano» que aparecen cuando alguien observa que la sociedad finisecular decimonónica se desliga del Sol cuando llega la primavera. Anteriormente la duración del tiempo estaba marcada por la duración del día y las jornadas eran largas en verano y cortas en invierno. Con el desarrollo de la Revolución Industrial quizá se empieza a observar que los horarios de entrada al trabajo (ya fijados por un reloj) son muy tardíos en el amanecer estival.

Se podría haber escrito un impopular decreto de madrugon forzoso:

Se hace saber que a partir de mañana y durante todo el mes de abril, mayo, junio, julio, agosto y septiembre todos los horarios se adelantan una hora. Si usted entraba a trabajar a las 8h, a partir de mañana entrará a las 7h. Y si salía a las 15h, saldrá a las 14h.

pero a alguien se le ocurrió una genial idea ideal para quien manda: adelantar la hora «Mañana cuando den las 00h adelanten una hora y pongan el reloj a la 01h». Cuando llega el otoño, se deshace el cambio para volver a la situación original. Igual que devaluar la moneda así se puede devaluar la hora.

Al parecer madrugar siempre es bueno porque no se conocen inventos en el sentido contrario. Probablemente pongamos el acento en el inicio (el despertar) común y nos despreocupemos del fin (el dormir): ya cada uno fijará su hora de ir a la cama.

No es descabellado pensar que desde que se abolieron los husos locales y desde que se generalizó la luz artificial los horarios de las sociedades occidentales se han movido a lo largo de un lento proceso de varias décadas en el sentido de iniciar la actividad económica lo más cercanamente posible al amanecer. Esto se ha hecho bajo una combinación de cambios de husos y cambios de horarios. Los primeros son de naturaleza brusca pero prácticamente no han cambiado desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Los segundos, junto con la nueva actividad social, se han ido adaptando, lentamente, a los primeros.

Los decretos de adelanto del huso de la Segunda República primero, y después el de Franco y también los de Reino Unido, Portugal y Francia durante la Segunda Guerra Mundial responden a este esquema. Probablemente vieron que la huso que se usaba y la actividad local permitían forzar el reloj al estar las ciudades faltas de actividad durante la primera hora del día. La razón del ahorro energético (importante en la economía de guerra de la época) era que si madrugaban y terminaban la jornada laboral antes, particularmente antes de que caiga la noche, evitabas parte del consumo de luz nocturna. Esto solo es cierto si, efectivamente, la actividad de la mañana es suficientemente tardía como para que, tras el cambio horario, esta actividad siga iniciándose a la puesta del sol o inmediatamente antes.

La situación era completamente diferente en Portugal cuando en los años sesenta y, sobre todo, en los años noventa intentó el mismo cambio. Particularmente en este último caso la actividad económica ya estaba íntimamente ligada con el huso horario que tenían establecido. Los horarios eran ahora múltiples: transporte urbano, colegios, actividad económica, turismo, ocio… y, probablemente, ya ajustados al horario local (y su amanecer). El cambio fue un desastre y los informes hablan de truculentas películas de terror por las oscuras mañanas portuguesas (no muy diferente de lo que se puede experimentar ahora en España con el tardío horario estival que se mantiene en el mes de octubre). Principalmente accidentes tenidos por infantes a la hora de acudir al colegio [podemos hacernos una idea de el efecto de este cambio justamente en el mes de octubre; ese mes que se ha añadido como extra al horario de verano hace unos pocos de años].

Ahora, dicen, quieren «devolvernos» lo que la Segunda República Franco Walt Disney nos quitó. Hombre a mí, desde luego, no me pueden devolver nada porque yo, como la mayoría de los ciudadanos de hoy, he nacido en CET, he mamado CET y me he acostumbrado a CET y lo que quieren hacerme es moverme a occidente, justo lo que no se ha hecho nunca o casi nunca.

Después de setenta años no solo cambió el huso sino también los horarios que, en mi opinión, están aceptablemente ajustados al nuevo huso y al viejo Sol: tenemos sí huso CET pero hacemos horarios ajustados al Sol de 4W (huso WET). Al parecer, esto es lo que escuece.

Un ejemplo: recientemente Xavier Pericay describía las elecciones alemanas de 1933 en Barcelona hace menos de un mes y decía:

Aquel día, que también era domingo, los residentes alemanes con derecho a voto fueron convocados en el muelle de San Beltrán del puerto barcelonés, donde está hoy la terminal de cruceros. En dos turnos: unos tenían cita a las siete y cuarto de la mañana; otros, a la una y media de la tarde –un horario muy poco español, por cierto– [cursivas mías]

En marzo de 1933 España seguía el huso WET (UTC+00). En Barcelona amanecía a las 6h locales. La siete y cuarto de la mañana, una hora y cuarto después de la amanecida, era un horario perfectamente razonable y español. Tanto como hoy lo sería iniciar una votación a las ocho y cuarto de la mañana. Una hora y cuarto después de que hubiera amanecido.

Fíjense que este ejemplo muestra una actividad (acudir a unas votaciones en domingo) bien temprana por la mañana en el 1933. No quiero hacer categoría de una anécdota pero el caso es que los gobiernos forzaron el adelanto del horario con la intención de hacer madrugar al pueblo para que hiciera actividades matitunas. Tal vez si hubiera habido elecciones el año siguiente al cambio de horario estas se habrían celebrado a las siete de la mañana. Sin embargo, a la larga, los horarios reflejan el huso y el Sol. Es como si las cosas volvieran a su sitio: a nadie se le ocurriría hoy empezar una votación a las siete de la mañana pero todos vemos sensato empezarlas un tiempo prudencial después del amanecer.

Otro ejemplo son los toros, aunque esta es una actividad necesariamente ligada al ciclo solar diario (tendidos de sol y sombra). La canónica hora taurina, las 5 tarde, eran las 17UTC. Hoy, en Sevilla, los espectáculos taurinos (casi siempre en horario de verano) empiezan a las 18:30CEST, o sea las 16:30UTC. En Madrid, creo, que empiezan a las 19:30CEST, sea las 17:30UTC. La diferencia horaria se debe, creo, a la ausencia de luz artificial en el coso maestrante.

Volvamos al tema de Portugal y su cambio de horario en los años noventa y a nuestro anhelado cambio de hora. Hay dos formas de hacer estos cambios. Que yo sepa solo se ha practicado una, el plan A: decretar el cambio de la hora y punto final. Esta opción estuvo abocada al fracaso en Portugal y está abocada al fracaso en España. Mañana me extenderé con este plan.

Tengo un plan B que habría sido exitoso en Portugal y que lo sería en España: decretar el cambio de hora adelantando (retrasando) el reloj y, a la vez, mandar que todos los horarios anteriores a la fecha del cambio de hora se retrasen (adelanten) en la misma cantidad. Es decir un cambio de huso y un cambio de horarios. En sentidos opuestos. El resultado neto de este proceso es neutro, nulo, cero, nada. Yo, por dejar de oír el tema, hasta diría que sí, consciente de que sigue siendo tocarle las narices a la gente, innecesariamente.

El cambio portugués fracasó porque hacían vida adaptada a su horario WET y a su Sol de 10W. Los niños entrarían al colegio con la amanecida (como debe ser) y vivían felices. Llega el ingeniero de turno y dice: cuando sean las 2hWET vete y marca las 3hCET (adelantar la hora). Y los niños fueron al colegio con linternas. Si, a la vez, hubieran decretado que los colegios empezaban a las 10h (CET) en vez de a las 9h (retrasar el horario) los infantes portugueses habrían marchado felices al colegio y el cambio habría sido llevadero. Inevitablemente los niños portugueses deben entrar al colegio después de que lo hagan los niños de Madrid y estos más tarde que los de Barcelona, que entraran más tarde que los de Marsella, que lo hacen después que los de Berlín etc. etc. etc. Eso es impepinablemente geográfico.

Este cambio, pero al revés (retrasar la hora de CET a WET, y adelantar los horarios, si entrabas a las 8h ahora entrarás a las 7h), puede hacerse en España. Todos ganaríamos que los telediarios empezarían a las 20h como en Portugal, en Italia, en Alemania, en Francia (al parecer eso es casus belli para algunos; debe ser que aún no somos europeos por esta mácula). De paso tendríamos un mediodía religioso. Todo cambiaría para que todo siguiera igual; bueno seríamos más felices, la prima de riesgo alcanzaría valores negativos, el paro bien, y el Barça otra vez Campeón de Liga. Ah… pero no te olvides de Canarias y hacer lo mismo.

Solo que empezarían las conspiraciones: no olvidemos a nuestros políticos de oriente y occidente. Y no es que la España continental europea sea tan grande como para extender varios husos: entre Roses y Muxía median 12 grados de longitud (menos de una hora); es que es tan pequeña como para no admitir tanta estulticia.

Aparecerían las falacias post hoc, ergo propter hoc asociadas al cambio de paradignma: el pueblo no se tomaría como un relaxing touching balls mensajes del tipo:

  1. Si antes de levantabas a las 7h ahora te levantas a las 6h [joer, con el puto cambio que no cambiaba nada].
  2. Si antes comías a las 14h, ahora lo haces a las 13h [me cago en la p. que parió al cambio]
  3. A la cama a las 23h [nos ha jodío, pues yo antes funcionaba mejor si eso].

Son mensajes que suenan al «eh, abuelo, recuerda que 6 euros son 1000 pesetas». El cambio monetario era estructural y tenía un sentido y fin. El cambio horario sería meramente estético ad magiorem gloriam un pesado pesadote.

Mañana, plan A.

Hora et labora (III)

Tengo buena memoria y es de justicia histórica reconocer que el horario actualmente vigente en España es el de la Segunda República. Al menos, con este horario murió.

Oh sí, quien primero tuvo la idea de adoptar el horario CET como oficial en el España europea y continental africana no fue Franco; fue la zona republicana durante la guerra civil, en abril del año 1938.

En ese mes se produjeron dos cambios de hora en el mismo sentido (dos adelantos de una hora cada uno) que llevó el huso español a lo que hoy es CEST (horario de verano de la Europa central UTC+02). En octubre se retrasó una hora y se quedó en CET (UTC+01) hasta la derrota final.

Probablemente la zona republicana no cambió el horario por simpatía con Hitler. Tampoco lo hizo Franco (correlation is not causation) cuando en 1942 1940 readoptó el horario. Y si tal vez dijera que era por hacer un favor a Hitler, como se lee hoy, fuera mentira para ocultar que, en realidad, estaba dando la razón a «las hordas rojas».

Seriously, Ambos cambios se hicieron con un propósito: por economía de guerra. Es decir en la creencia que haciendo madrugar a las personas se iba a ahorrar energía.

No fue el único caso, también Reino Unido, Portugal o Francia lo hicieron. Solo que España y Francia permanecieron en el nuevo horario.

Y no es un cambio tan raro; observando el mapa de husos horarios se puede ver que todos los desfases respecto del horario canónico (mediodía a las 12:00 con un margen de media hora) son en un mismo sentido: hacia oriente, adelantando el reloj, para hacer madrugar al pueblo. O, como se dice de otra forma, aprovechar las mañanas. Inevitablemente el cambio implica «retrasar» el mediodía, que será posterior a las 12:00.

No se registra ningún país con un horario retrasado de tal forma que el mediodía sea significamente anterior a las 12:00. Habría sido pues raro que los aliados hubieran «impuesto» el horario WET a la vencida Alemania.

Esto puede observarse en el siguiente mapa de zonas horarias:

zonas horarias
Zonas horarias del mundo.

En este mapa hay que fijarse en lo siguiente: comúnmente las zonas horarias en vigor se introducen, por la izquierda (hacia occidente) en el huso posterior. Eso quiere decir que esas zonas en la que el huso se ha introducido tienen un horario más oriental (más adelantado) del que les correspondería. Prácticamente ninguna zona se introduce por la derecha (hacia oriente) en el huso anterior. Una excepción es Noruega, cuya peculiar forma produce un hermoso lío horario en su frontera con Rusia (cerca de Murmask) y Finlandia, al confluir tres husos horarios en un punto: el CET (UTC+01) noruego, el EET (UTC+02) finés y el MKT (UTC+04) ruso. También la pobladísima Groenlandia que introduce el huso UTC-03 en la zona UTC-02 y los cuernos más orientales de Brasil, China y Quebec.

Algunos casos:

  • Bielorrusia con horario FET (horario del lejano oriente europeo, UTC+03, 45E) aunque le correspondería el EET (horario oriental europeo UTC+02, 30E).
  • La Rusia europea (excepto el enclave de Köningsberg) seguía el huso FET que, aproximadamente, estaba sincronizado con Moscú (37E). Durante el verano se seguía el horario FEST equivalente a UTC+04. Recientemente, en el año 2011, se decidió que la horia de la Rusia europea sería UTC+04 durante todo el año.

    Esto hace que Moscú tenga ahora mismo una situación horaria similar a la española y que las partes más occidentales de la Rusia europea tenga un desfase con mediodía superior a la hora y media, como en Muxía.

    En la Rusia asiática los horarios tienden a estar adelantados, frecuentemente hasta dos horas como por ejemplo en el extremo oriental de Vladivostok que con una longitud 131E tiene el horario correspondiente a 165E (UTC+11); el mediodía ocurre a las 14:15, mucho más tarde que en Muxía.

  • China opta por una solución diferente: tiene un único horario civil correspondiente a UTC+08 (120E) a pesar de tener una amplitud para cinco zonas horarias diferentes. La longitud 120E corresponde a la de la costa orienta China de forma que prácticamente todo el país experimenta una situación análoga a la española (mediodía posterior a las 12:00) solo que, en algunos casos, a lo bestia. En Lhasa, por ejemplo, es mediodía a las 14:00 local y no es, desde luego, el caso más extremo. Como curiosidad, al cruzar la frontera entre China y Rusia, cerca de Vladivostok, hay que adelantar o retrasar el reloj tres horas.
  • El caso argentino es el siguiente: la costa oriental está a longitud 58W que son casi cuatro horas de diferencia con el meridiano de Greenwich. Sin embargo el horario local es UTC-03, también desplazado hacia oriente. Hacia la frontera andina, en Neuquén (palíndromo) por ejemplo, la diferencia local con el Sol es mayor que la de Muxía.
  • En Estados Unidos y Canadá los husos en uso respetan bien a la longitud geográfica aunque, a veces, también se extienden hacia occidente (como en Europa). Singularmente el Pacific Time (UTC-08, 120W) que corresponde a la costa oeste se extiende por Canadá hasta la frontera con Alaska a 140W. Una situación similar a la de Galicia. Alaska usa UTC-09 (135W) y queda también adelantada respecto del Sol.

En la Unión Europea la solución es a la China (casi todos en el mismo huso) y está más claramente descrita en este mapa:

diff time zone
La hora civil y el mediodía. En el color neutro el mediodía ocurre entre las 11:30 y las 12:30. El siguiente tono rojo marca un mediodía entre las 12:30 y las 13:30; y el siguiente tono rojo más intenso un mediodía posterior a las 13:30. El color azul marca un mediodía anterior a las 11:30.

Cuanto más rojo mayor desfase hacia oriente. Cuanto más azul mayor desfase hacia occidente (mediodía antes de las 11:30). El color neutro implica mediodía a las 12:00 (con un margen de media hora como máximo). Como ven apenas si hay zonas de Europa cuyo horario esté desplazado hacia occidente y los casos que aparecen son siempre extremidades geográficas no desplazamientos de huso elegidos por un país.

Hence, Spain is not that different. Tomen por ejemplo el caso de Grecia que está en la frontera entre dos husos: elije el huso más adelantado aunque desfase a más territorio que la otra elección. Quizá lo único significativo de España sea la extensión que la lleva al margen del siguiente huso: un caso comparable con el de Argentina.

Algunas veces los países sí hacen movimientos horarios en el sentido contrario (hacia occidente) normalmente para anular un movimiento anterior. Es lo que hicieron Portugal y el Reino Unido al terminar la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente el Reino Unido adelantó la hora al horario CET en 1968 y regresó a WET en 1971. El reyno podría vivir cómodamente en el huso CET, pero son tan suyos como los franceses.

Portugal adoptó el horario CET entre 1967-1976 y también entre 1992-1996 resultando ambas experiencias fue un fracaso. Es interesante analizar estos fracasos para evitar que a uno se la metan doblada; como pretenden hacer en España.

Mañana explicaré.

Hora et labora (II)

horario
no es eso, no es eso

Cuando vi este mapa salí corriendo y gritando: ¡mentira! ¡mentira! Y es que esta muy bien puesto. La noche, el día, Castellón, Londres, Praga, Nápoles. Ah, Nápoles, Italia es un excelente país del que hablar.

¿Qué creen que muestra el mapa?

  1. Que el horario español está descharrado.
  2. Que Londres y Castellón están más a occidente que Praga y Nápoles.
  3. Es un montaje

La respuesta 1. solo es válida bajo una premisa: que se piense que el horario debe ser tal que a mediodía se marquen las doce. Pero eso, sépanlo, es solo misticismo, sentimentalismo, romanticismo, historicismo o lo que quieran. Toda la Tierra podría tener el mismo horario. Quiá; lo tiene; se llama UTC y es el mismo aquí y en Nueva York. Claro que aquí amanece a las 06:00UTC y en Nueva York amanece a las 11:00UTC pero… no hay nada de malo en ello.

Lo tiene su ordenador. Al menos los sistemas Unix usan internamente UTC que se convierte en la hora local gracias a una variable que declara la zona en la que está el ordenador y que puede variar con el calendario. Por ejemplo el último fin de semana de octubre la zona horaria de mi ordenador pasará de CEST=UTC+02 a CET=UTC+01 sin que cambie el tiempo.

Volvamos al mapa, cuya única virtud es mostrar la respuesta 2; menudo viaje para tan poca alforja. Lo que no muestra el mapa es que los de Castellón no están haciendo lo mismo que los de Nápoles. Estos están pensando en cenar y los otros están pensando en apurar las últimas horas de luz solar. Y da igual que el reloj marque la misma hora.

No hay nada malo en que sea así. Lo malo y absurdo sería que tratáramos de hacer las mismas cosas a la misma vez o que nos obligarán a hacer las cosas a la vez.

Fíjense en el siguiente cuadro.
raiUno

Reconocerán el idioma italiano. Es la parrilla de el lunes de la cadena Rai Uno. Vean el TeleGiornale a las 20:00. Vean Un caso di coscienza, es una serie televisiva de prima-serata y es la prima visione a la tivu. Vean Porta a Porta a las 23:20, el clásico late-time show.

Ahora sumen una hora ¡una hora! (los quince grados de longitud que diferencia a Italia de España) a esos tiempos y tendrán la parrilla típica de la abobinable televisión española con sus abobinables horarios que sojuzgan al incauto televidente español. Es decir:

horarioTV

horarioTV1

¿Qué pretenden? ¿Que el Telediario empiece a la vez que el Telegiornale? Que tengamos la misma hora que Italia no quiere decir que hagamos las cosas a la vez. El Sol seguirá saliendo antes por Nápoles que por Castellón.

El ejemplo muestra dos cosas: primero que diga lo que diga la hora local, ajustamos nuestros horarios por otros factores, típicamente el Sol. Segundo que aunque España (la europea y la continental africana) tenga la hora CET (la misma que Italia), hace su vida en WET. Vean lo siguiente:

horarioTVRTP

Es la programación de la RTP portuguesa. Vean que el Telejornal empieza a las 20:00WET. Es decir a las 21:00CET. Entiendan que: el telediario nocturno italiano empieza a las 20:00CET (19:00UTC). Una hora después empiezan, a la vez, el Telediario (21:00CET=20:00UTC) y el Telejornal portugués (20:00WET=20:00UTC).

Extender el análisis a Francia, Reino Unido y Alemania introduce un sesgo difícil de manejar cual es la variación de latitud y su influencia en la duración del día y el clima. Tíìcamente el prime-time en estos países en más temprano que en España (aproximadamente una hora). Por ejemplo, Le Jornal francés empieza a la vez que el italiano y una hora antes que el español a pesar de que por longitud geogáfrica Francia está más cerca a España que a Italia. El Tagesschau alemán empieza a la vez que el italiano pero solo un cuarto de hora y el prime-time arranca rápido. Ojalá pudiera analizar el caso griego ya que por latitud y horario debe ser similar al español pero por alfabeto, no.

Este petit estudio analiza parámetros que son ajustables internamente por los países (es la demanda quien fija el horario de inicio del telediario nocturno). Otros parámetros no tienen esta propiedad. Por ejemplo, lo partidos de la Champions se inician a las 20:45CET (salvo que se dispute en Rusia o Bielorrusia). Podemos tomar esa hora como el prime-time de los países del centro de Europa (Nápoles, por decir un sitio).

Ese horario no es prime-time en España. Sin embargo, si tenemos en cuenta la diferencia de longitud geográfica las 20:45 en Nápoles es equivalente a las 21:45 en Castellón; que es prácticamente la hora de inicio de los partidos prime-time que se pueden fijar libremente en España (partidos de selección jugados en España o partidos de liga; normalmente las 22:00). La crítica feroz a los horarios de fútbol españoles (son inhumanos por lo tardío) no se corresponde entonces con la realidad en el sentido de que sus horarios son comparables con los europeos si tenemos en cuenta la longitud geográfica: es razonable que los partidos en España empiecen más tarde, una hora más tarde, que en el centro de europa.

Mañana más.