Papel para envolver pescado

 

Desde hace unos días me he hecho cargo de un asunto penal que está pendiente de juicio. No voy a dar muchos detalles y seguro que ustedes lo comprenden. Sí puedo, sin embargo, hablar de algo más general.

En asuntos de esta naturaleza siempre troceamos el negativo de la vida de unas cuantas personas, construimos un relato y, al hacerlo, empaquetamos aquellos pedazos. Si eres profesional, actúas con cuidado. Hace mucho que no aspiro a buscar la verdad. Hablaba hace poco con un familiar del acusado, hoy preso preventivo, y, ante sus protestas sobre la inocencia y rectitud de este, le explicaba que me daba igual: trabajo con los datos y, con ellos, con la parte que más me conviene, construyo versiones. Intento que resulten coherentes, rocosas, pero a menudo fracaso. Esto es lógico: mis versiones (cuando soy defensor) buscan exculpar y, a veces, son poco compatibles con la sombra de la realidad que llamamos pruebas. En todo caso, incluso en esos momentos en los que esa compatibilidad es muy alta, evito dar el paso de convencerme de que estoy contando la verdad. No todas las personas reaccionan igual cuando les explico esto. Estoy seguro de que muchas se preocupan. Pero es mi forma de ser sincero.

En todo caso, es un trabajo que me gusta. Busco fallos y los encuentro. Busco discordancias y las encuentro. Busco al entusiasta y al literato, y siempre lo encuentro. Estamos infectados por el énfasis y por la literatura. No es extraño que las personas que tienen alguna participación en un hecho criminal —como autores, como testigos, como investigadores— se dediquen a la creación. A veces a la microcreación. Cada vez que lo hacen nos facilitan el trabajo a los abogados, aunque lo ignoren.

También busco mi propio argumento. El argumento que lo será pronto de mi cliente, si me hace caso. Hay también un material de base inventado, un fondo que no utilizas completamente, precisamente para que parezca real. Un elemento esencial es el azar. Incluso el azar debe encajar. También el error. Una buena versión debe incluir pequeños errores inocuos (los demás también buscan mis pequeños fallos, así que es mejor que los cree yo para que, una vez los encuentren, desistan de buscar otros involuntarios).

Llevo pocos días con el asunto que comentaba al principio, pero he disfrutado. He creado una línea de defensa que quizás funcione cuando parecía un caso perdido. Además, tengo un plan B y un plan C. En todos ellos minimizo el daño y son muy potentes.

Los que se preocuparon cuando se encontraron con alguien que identificaron con un cínico, han empezado a olvidarse de si lo soy o no. Empiezan a convertirse voluntariamente en personajes del relato. Se ha abierto el telón y las tablas se han convertido en un plaza de Verona. La obra empieza con una introducción que es una biografía. Para ganarme al público, es preciso que el torpe, y a la vez avieso, criminal se transmute en un pobre hombre trastornado, víctima de décadas de abuso, un fracasado al que condenan las apariencias, hasta que excavas en su pasado y ves que pueden explicarse de otra forma. Si lo consigues es más fácil que compren tu argumentario, esas interpretaciones a veces rebuscadas de artículos o de principios generales.

Les cuento esto por dos razones: en primer lugar, les quería transmitir un esbozo de una de las partes más divertidas de mi trabajo. En Philadelphia, el abogado enfermo de SIDA, Andy Beckett, responde en el juicio que lo mejor de ser abogado es que, muy de vez en cuando, participas en un acto en el que se imparte justicia. Concuerdo: lo mejor de ser abogado es escribir un guión en el que un personaje dice esto y los demás se emocionan. A veces, ese guión parece escribirse solo; pero, aun así, si lo haces bien, termina pareciéndose al toque final del maestro relojero. En esas pocas ocasiones, muy de vez en cuando, eres poderoso.

Hay una segunda razón. Esta misma historia fue contada en un periódico. Casi el mismo día en que sucedieron los hechos. La noticia, tal y como se cuenta —basada en fuentes policiales—, no solo es la peor versión, la más perjudicial para mi cliente (algo quizás lógico), sino que incluye también una gran cantidad de literatura. La periodista no se limita a contar. También inventa. Solo que su invención es grosera. Hace más: especula abiertamente sobre el perfil criminal de alguien de quien no sabe nada, utilizando como argumento precisamente la ignorancia. Esa inmoralidad tan habitual: cuando no sabemos, rellenamos los vacíos, imaginando lo peor. Lo hace, por cierto, dando el nombre y los apellidos del acusado. Estoy absolutamente convencido de que la periodista ni se planteó, al hacerlo, que pudiera estar jodiendo —jodiendo mucho— a alguien con su literatura. Las personas suelen tener familias, amigos, vecinos, conocidos.

Un día quizás pueda mostrar una sentencia y pueda enlazar ese artículo de prensa, para que puedan juzgar. Si llega ese día, y quien tiene que autorizarme me autoriza, cuando enseñe ambos también sabrán ustedes los nombres y los apellidos. Pero no solo del hombre al que aun no han juzgado en un tribunal, aunque en la prensa aparezca como un depravado.

Como verán, no puedo ser más sincero. Ese día, si llega, leerán dos relatos. En uno de ellos habrán trabajado durante meses policías, abogados, fiscales, jueces y médicos. En el otro, habrá trabajado una periodista un par de horas, como mucho. Los dos serán falsos. Pero es seguro que uno de ellos lo será mucho más.

 

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No es una consulta: es un referéndum ilegal

 

Leo este artículo de Víctor Lapuente en El País. Es un artículo que imagino gustará a muchas personas que buscan una especie de vía intermedia, equidistante o ecuánime (incluyo lo tres epítetos para que no se piense que prejuzgo) entre la postura secesionista y lo que perciben como inmovilismo del Estado. Por esa misma razón, imagino que es un artículo que desagradará a los secesionistas y a (usemos ese lenguaje) los inmovilistas.

Mi postura es muy clara; no es un secreto. No soy partidario de ningún referéndum de ningún tipo y en ningún ámbito territorial sobre la cuestión pretendida por los secesionistas. No lo soy por razones legales y por razones políticas. No obstante, de superarse las razones legales (constitucionales), solo me quedarían las razones políticas y ahí admito que mi posición puede ser perdedora: cabe que los españoles mayoritariamente admitan alguna fórmula que permita legalmente a los secesionistas plantear la secesión, bien a todos los españoles, bien exclusivamente a los habitantes de algún lugar de España. Me opongo, en consecuencia, a un cambio legal que permita esto, aunque admito naturalmente que existe esa posibilidad y acepto el resultado, siempre que sea constitucional.

Lo que no admito, en ningún caso, por ilegal, inconstitucional y antidemocrático, es un cambio que se base en procedimientos que se vistan como democráticos, pero que no lo sean en la medida en que eluden su regla clave: el respeto a la ley (no estamos en una situación de crisis democrática o en un momento de transición de un régimen no democrático a uno que lo pretenda ser, supuestos en los que podría ser necesario acudir a “estándares” o reglas genéricas). Y ese es el problema de muchas posiciones “intermedias”, que pretenden rebajar las exigencias para encontrar una fórmula que termina siendo una ruptura con el ordenamiento constitucional y, por tanto, con la democracia, y que implica, en la práctica, la concesión a los secesionistas, por vías inadmisibles, de lo que pretenden sustancialmente: la modificación del sujeto constituyente. Estas posturas cortan el nudo gordiano saltándose de forma encubierta la ley. No son peligrosas solo por esa razón; lo son en la medida en que admiten ese procedimiento como forma para la resolución de tensiones. Abierta la veda, ¿por qué no aplicarlo a todo?

Veamos el artículo en la parte que se refiere a esta cuestión.

Para ello, las Cortes Generales deberían permitir, primero, una consulta no vinculante en Cataluña sobre si sus ciudadanos desean un cambio en el modelo territorial o no. En el caso de existir una amplia respuesta afirmativa, se abriría un proceso participativo en el que se verían obligados a posicionarse hasta los más escépticos, como Ciudadanos y el PP.

La propuesta de Víctor Lapuente pasa por ese primer referéndum. Qué problemas veo:

1.- La consulta es un referéndum. No está de más que llamemos a las cosas por su nombre. El hecho de que se plantee como no vinculante no afecta a su naturaleza, ya que la mayoría de los referéndum previstos en la ley (con excepción de los de reforma constitucional y los de aprobación estatutaria) son precisamente no vinculantes.

2.- Un referéndum no vinculante en Cataluña para plantear si sus ciudadanos desean un cambio en el modelo territorial o no es, en mi opinión, ilegal por inconstitucional. En mi opinión y en la opinión del Tribunal Constitucional.

3.- Un referéndum de esa naturaleza reconocería de hecho la existencia de un sujeto soberano formado por los ciudadanos de Cataluña, ya que ellos, con independencia del resto de los españoles, decidirían sobre la apertura de la cuestión territorial. 

4.- Si se me dice que ese referéndum es no vinculante y que por eso no es cierto lo que indico en el punto anterior, simplemente dejo constancia de que “se abriría un proceso participativo en el que se verían obligados a posicionarse hasta los más escépticos, como Ciudadanos y el PP“. El propio articulista admite que ese supuesto carácter no vinculante es una ficción, como ven. De hecho, uno de los argumentos más utilizados para atacar la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña es que ya había sido votado por los catalanes y que es distorsionador que se llame al pueblo a referéndum y luego unas élites (llámese a esas élites partidos o tribunales) decidan no someterse a la voluntad popular.

5.- Ese referéndum no solo es de hecho vinculante, sino que plantea un problema de legitimidad. ¿Qué sucede si el resto de los españoles desean no abrir la cuestión territorial y los catalanes sí? No sucede nada si lo evitamos, claro (soy irónico). Véase que el articulista comienza su proceso por un referéndum solo en Cataluña. ¿Por qué no plantea un referéndum en toda España, ya que se puede saber el resultado por comunidades? Yo creo que se referéndum también sería inconstitucional, pero al menos se estaría llamando a todo el pueblo soberano. No voy a juzgar intenciones, pero de hecho, la solución propuesta implica que existe un sujeto soberano independiente en Cataluña, ya que por la simple decisión de los catalanes hay que abrir paso a una reforma constitucional. El conjunto de los españoles no se podría oponer a lo que decide una parte.

6.- Por cierto, si el referéndum lo es sobre sobre si los catalanes “desean un cambio en el modelo territorial o no”, como propone el articulista, ¿cómo interpretamos una respuesta afirmativa? A lo mejor desean un Estado sin autonomías, totalmente centralizado. ¿Cómo lo sabemos? Porque el problema no es de deseos abstractos sino de modelos territoriales. Es una frivolidad preguntar a los ciudadanos sin exponerles con total claridad sobre el modelo que se les pregunta. En ese sentido, un referéndum que plantee si desean un Estado independiente o no, al menos es claro. La pregunta que propone el articulista no es clara, solo es una puerta trasera ilegal para dar por sentado que hay que poner sobre la mesa dos propuestas bien concretas: una que suponga una supuesta “tercera vía” (esa propuesta de relación territorial con Cataluña, que podría incluir un pacto fiscal y algunas delegaciones de competencias) y la simple independencia.

7.- Como vemos, la llamada consulta no vinculante sería un camino para que obligatoriamente las Cortes tuvieran que proponer un cambio de lo que hay. Cambiarlo mediante una reforma constitucional, no nos engañemos. Y que tuvieran que hacerlo porque una parte de los españoles lo deciden, sin que se consulte al resto. Porque de las Cortes no podría salir una “propuesta de relación territorial con Cataluña” que supusiese, por ejemplo, la desaparición de la Comunidad Autónoma de Cataluña, ¿a que no? No, tiene que salir algo en la línea que está ya proponiendo, por mencionar a alguien, el PSOE. Si alguien me dice que suprimir la Comunidad Autonóma de Cataluña es inconstitucional, yo recuerdo que cambiar la Constitución de hecho por una puerta trasera también lo es. ¿O solo podemos jugar a la “ley blanda” en cierta dirección?

8.- Más aún, el referéndum dual (la consulta ya se ha convertido en referéndum) también es inconstitucional. Es curioso que el autor no nos explique si ese referéndum sería vinculante o no. Hay constitucionalistas que admiten que ese referéndum sería válido como referéndum no vinculante. Yo discrepo. En las entradas que antes enlacé explico por qué. Pero lo que es obvio es que como referéndum vinculante sería ilegal. Previamente haría falta una reforma constitucional del 168 CE. ¡Y lo que plantea el articulista es que esta pueda ser una de las preguntas, si abrir o no esa vía! Por tanto, aunque no dicho expresamente, doy por sentado que su postura es la de plantear un referéndum no vinculante. Bien, en tal caso, sería preciso que, tras el referéndum, las Cortes abrieran el proceso de reforma, que se obtuviesen las mayorías exigidas por la Constitución, que se disolviesen las Cortes, que las nuevas aprobasen la reforma y que se sometiese esta a un referéndum, esta vez SÍ vinculante. Imaginemos que el proceso encalla en alguno de esos puntos. Recuérdese que el proceso de reforma constitucional no tiene que referirse exclusivamente a la cuestión territorial. Puede que contemple otras partes de la Constitución; y se vota completa: con un sí o un no. Y recuérdese que hay unas elecciones generales obligatorias. ¿Qué hacemos si por la razón que sea el proceso no llega a su fin? Quien crea que eso supondría una “desactivación” de la opción rupturista es un ingenuo: los catalanes ya habrían votado en referéndum y su opinión se convertiría en vinculante. De hecho los secesionistas buscan esencialmente esto. Una vez admitido que los catalanes pueden abrir el melón territorial, aunque el resto de los españoles no quiera, la posición expresada por el conjunto de los españoles en las urnas de que todo siga igual deviene inadmisible. ¿Quiénes somos para oponernos a lo que ya han expresado en las urnas? De hecho, ya, simplemente por encuestas, manifestaciones, una “consulta” ilegal y sin garantías, y una mayoría absoluta en un parlamento autonómico (sin siquiera mayoría de voto, no ya del censo) los secesionistas hablan en nombre de la “nación catalana”. Y, de hecho, el propio articulista plantea su artículo en clave política: los “inmovilistas” tendrían que hacer concesiones para evitar ese escenario (un escenario que se da precisamente porque el primer paso es consultar a los catalanes).

9.- Ni siquiera los españoles en su conjunto (a través de sus representantes en el Congreso y el Senado, o directamente en referéndum) pueden modificar la Constitución sin cumplir con sus reglas. Un enemigo de la pena de muerte puede legítimamente oponerse a que el Congreso y el Senado o el 51% de los españoles en referéndum puedan aprobar una ley que admita la pena de muerte en tiempo de paz. No solo no hay ninguna razón para que no se pueda cambiar la prohibición de la pena de muerte y sí los artículos de la Constitución sobre su propia reforma, sino que esto sería incluso aún más grave, ya que supone un cambio en el propio sujeto de soberanía.

No aspiro a convencer a nadie. Creo que muchas personas están empeñadas en facilitar un proceso porque creen sinceramente que hay que encontrar un punto intermedio entre los secesionistas y los inmovilistas (sigo admitiendo ese lenguaje; total, también soy inmovilista en la prohibición de la pena de muerte). Como si esos puntos de vista fuesen iguales, cuando uno es ilegal (no hablo de la aspiración, sino del proceso sin reforma constitucional), mientras que el otro se basa en la ley. Yo digo abiertamente que soy contrario a ese proceso y que prefiero hacer todo lo posible para entorpecerlo. Dicho esto —y asumo que no se me crea—, aunque fuese partidario —y vive dios que he sentido la tentación, de lo cansino que es esto— nunca admitiría hacerlo saltándonos la ley, torciendo la ley, cometiendo un fraude de ley.

Y esta es la clave. Solo hay un camino. La reforma constitucional. Que los partidos favorables la incluyan en sus propuestas políticas. Que se abra una comisión constitucional si hay mayorías. Que se vote un texto concreto. Que se alcancen las mayorías constitucionales en votación. Que se disuelvan las Cortes. Que se vote la reforma. Y si sale que sí y es constitucional, que se vote la secesión.

Ese orden no es baladí. Ese orden es el que decidieron los españoles al aprobar la Constitución.

Ese orden es el que yo reclamo. Yo, individualmente, como ciudadano. Es mi derecho. Y aunque estén en contra todos los demás españoles. A ver si así se entiende.

¿Tus padres, qué tal?

 

Soy la hostia. Y no sé si para bien o para mal. Siempre estoy en babia y la vida personal de los que me rodean es terra incognita. A veces, cuando caigo en ello, me obligo a interesarme. Otras veces son los demás los que deciden convertirme en confidente, y me parece bien, no porque mis consejos sean especialmente útiles, que no lo sé, sino porque es difícil que sea indiscreto. Esto también requiere una explicación, porque no es virtud. Pasa que si no me intereso por la vida de unos es poco probable que comparta esa poca información que obtengo con otros: tampoco me interesa la vida de esos otros. Más aún, es probable que los detalles que me parecen insustanciales (y son tantos) se me terminen olvidando, salvo que los conozca por motivos profesionales y los deba encajar en un relato. Así sucede, que tengo amigos de hace muchos años, personas que me caen muy bien, de los que ignoro casi todo lo que incluiría alguien en una biografía: lugar de nacimiento, estudios, número de hermanos, condición sexual, equipo preferido, estado civil, si tienen hijos o padres o mascotas. Yo qué sé. A veces, hasta el nombre. Sí retengo aspectos secundarios, como sus opiniones políticas, si son ordenados discutiendo, si les gustan los relojes mecánicos o lo que piensan de Dersu Uzala. Me interesan las personas, pero no sus circunstancias. Ya sé que suena muy raro.

Esto es así casi siempre. Con los años me he ido volviendo un poco más “cotilla”, pero es una habilidad para la que no estoy dotado. Por esa razón, tampoco capto las señales. Un día descubro que es posible que alguien se haya enfadado conmigo (y suelo tardar mucho) y me pregunto por qué. Luego, tiempo después, me entero de lo que todo el mundo sabe: esa persona tiene una novia y quizás no fui muy amable con ella. Tal es mi torpeza en estos asuntos que hace poco hice algo totalmente inusual: envié un correo a alguien que me cae muy bien, en quien notaba cierta tirantez, para preguntarle si estaba molesto conmigo por algo. Es una novedad, un avance. Mi yo de siempre habría pasado totalmente del asunto y es mala cosa. Mi mujer se ríe mucho con estas taras: a la media hora de conocer a alguien a quien yo conozco hace años sabe mucho más de su vida de lo que yo habría sabido nunca por mí mismo.

Hoy, mientras venía de visitar a un preso, andaba pensando en las musarañas y he tenido un satori. Reacciones a las que no había prestado atención han encajado. He hecho unas comprobaciones y creo haber descubierto que soy como la mujer de Good bye Lenin. He estado un año en coma. Nadie me ha contado que el comunismo se ha ido a la mierda. Y lo sabe mucha gente.

Los que me lo han ocultado son un poco cabrones, pero, por otro lado, no sé si darles las gracias.  Y, total, no me importará mucho si he tardado un año en darme cuenta.

En fin, que soy la hostia.

 

Mejor lean a Juan Claudio. Es menos deprimente.

 

Al final de este artículo de Juan Claudio de Ramón se habla del mejor abrazo de la historia del cine. Al leerlo, me ha venido inmediatamente al recuerdo la secuencia final de Como un torrente, la extraordinaria película de Vincente Minelli (¡miren cómo cae Shirley MacLaine!):

Luego, he ampliado el foco, y he pensado que no hay abrazo como el abrazo al recién muerto. He pensado si la metáfora de la vida, del alma, que se va, tan ubicua, no es resultado de la percepción del instante en que se produce un cambio de sentido y dejamos de consumir energía para pasar a convertirnos en combustible. Sinatra abraza el frágil y maravilloso organismo disipativo que lleva un conejo por bolso, porque siente que se ha roto. Deja de consumir energía eficientemente y empieza a fundirse con el fondo de la escena.

 

Negroblanco

 

Esta noticia.

Hace tiempo habría gastado más tiempo en esta noticia, para demostrar hasta qué punto la información que se da en los medios (venga, diré en algunos medios) sobre ciertos asuntos es pura manipulación. Pero estoy muy cansado, así que voy a ser muy escueto:

1.- Primera mentira del titular: “Ascensión, la víctima del robo de bebés”. Para ser una víctima tendría que poder demostrar que lo es. Al menos empezar a demostrarlo.

Esto dice la sentencia que resolvió su recurso de apelación:

“La recurrente no ha acreditado, ni tan siquiera de forma mínimamente indiciaria, la adopción ilegal que falsamente y a sabiendas de su inexactitud, o al menos con temerario desprecio a la verdad, atribuye a la perjudicada, por cuanto la apelante a pesar de conocer el expediente de adopción comprobando la verdad mantuvo sus falaces manifestaciones. (…) Es mas en una entrevista en el canal interalmeria transcrita, folio 23, la acusada de manera consciente llego a declarar que todo lo que había dicho previamente lo tenia documentado, habiéndose por tanto representado sin duda la fiabilidad y viabilidad de la información proporcionada.

2.- Segunda mentira del titular: No fue condenada por injurias, sino por calumnias. Es decir, por imputar a otro un delito a sabiendas de su falsedad. Esto es tan importante que, de haber demostrado el ilícito no se la habría condenado.

3.- Tercera mentira del titular: no pagar 43.000 € no aboca a una prisión de cinco meses. Para empezar, para evitar la prisión basta con que pague 3.000 € (es decir la multa). Para que quede claro, la sentencia es de septiembre de 2015 y hablamos de 300 € mensuales durante 10 meses. Han pasado casi dos años desde la sentencia. 

Porque, los 40.000 € restantes son de indemnización. Y esto puede importar a efectos de una posible suspensión de la pena salvo que la condenada sea realmente insolvente. Me pregunto por qué no nos cuentan nada acerca de esto en la noticia. A ver si es que la señora sí tiene patrimonio.

Para seguir, el artículo 53 permite sustituir la responsabilidad personal subsidiaria en caso de impago (la prisión de 1 día por cada dos días de multa) por trabajos en beneficio de la comunidad. Todo esto al margen de los mil remedios que se prevén en el Código Penal (los hechos además son anteriores a la reforma de 2015) y que se pueden incluso pactar en ejecutoria para evitar el ingreso en prisión, insisto, siempre que hablemos de auténtica insolvencia. No me voy a poner a explicarlo, que esto ya me aburre.

En cuanto a la noticia en sí, me parece una enorme caca. Lean simplemente algunas de las cosas que se dicen en la sentencia de apelación:

“Se declara probado que la acusada Edurne desde el mes de octubre de 2.013, como Presidenta de la Asociación “SOS Bebes robados” de Almería, en el contexto de programas de televisión y entrevistas en prensa realizadas a consecuencia de los supuestos casos y noticias de niños robados y adopciones ilegales, e identificando con nombre y apellidos a Doña Lorena (se trata de la monja), religiosa, Hermana de la Caridad y Presidenta de la Asociación Nuevo Rumbo, ha hecho las siguientes manifestaciones: ” La monja Lorena organizó mi adopción por 250.000 pesetas (La Voz de Almería de fecha 26/10/2013), “Sor Lorena , sobrina de mi padre adoptivo organizó mi adopción por la que se pagó 250.000 ptas.”. “En Sevilla hay varias madres que a rman que Sor Lorena fue la monja que se llevó a sus hijos recién nacidos” (Teleprensa de fecha 25/10/2013); “Es que no existe solamente una Sor Erica , sino que en cada ciudad hay una Sor Erica y es una trama que lleva todos sus tentáculos por todas partes a todos los rincones. Hoy sí puedo decir que Sor Lorena es la monja que organizó mi adopción y por la que se pagaron 250.000 pesetas del 64. Es más, es la persona que sabe quién es mi familia biológica y bueno, pues llevo casi 50 años intentado que me lo diga y sistemáticamente se siega a decírmelo”… “Una de ellas, pues, es una mujer que ya tenía siete hijos, era la primera vez que daba a luz en un hospital y la respuesta de la monja fue que por qué lloraba sí ya tenía Siete, que se dedicara a ellos y que se olvidara de éste” (Programa de televisión “Abierto hasta el atardecer de fecha 28/10/2013); “De hecho, mi madre, que ella en ese momento no quería ser madre, se enteró que me iban a adoptar una semana antes porque recibe una llamada de Sor Lorena, Hija de la Caridad, y sobrina de mi padre adoptivo. Ella estaba en el Hospital de las Cinco Llagas en ese momento y le dice: veniros para Sevilla que hay una que está al caer. Mi madre cuando llega mi padre a casa le pregunta que qué sígni caba eso y le dice que van a Sevilla porque no saben Si van a adoptar una niña o un niño y estaban esperando una semana a que yo nazca. Pagaron por mi 250.000 pesetas…. Sor Lorena. En El hospital de las Cinco Llagas hay otras madres que han reconocido a ella como la monja que se llevó a su hijo en el momento de nacer”. (Entrevista dada en Telecinco en el programa “Niños Robados” de fecha 23 de octubre de 2.013)

Más:

Partiendo pues de la colisión con la libertad de expresión, que no de información como invoca el recurrente, la imputación que recoge los hechos probados de la sentencia, de adopción ilegal del art 221 cp , no puede ser justificada invocando el derecho a la libertad de expresión , uno de cuyos límites es precisamente la imputación calumniosa tipificada en el art. 205 que aquí se aplica. Ello se sitúa en un plano exorbitante respecto del ámbito y límites del derecho fundamental aludido.

Más:

En este caso el simple análisis de la sentencia recurrida y de la grabación en que se refleja el resultado del juicio celebrado, llevan a la conclusión de que la convicción judicial acerca de la ocurrencia de los hechos que se relacionan como probados se encuentra lógicamente apoyada en la prueba practicada, explicándose clara y razonadamente su inferencia, pues la Juez de lo Penal, viene a relatar los hechos probados de su sentencia, apoyada en los testimonios de la perjudicada y en la abundante documental aportada, asi como las manifestaciones de la acusada Sra. Asunción, (…)  En efecto tanto de los recortes de periódico de la voz de Almeria, teleprensa como de la cinta de grabación de la entrevista en televisión, telecinco, resulta la imputación falsa de un delito de adopción ilegal que se pone de manifiesto en relación con el expediente de adopción que obra en Autos, folios 39 y ss.

Y más:

En el supuesto de autos se dan todos los elementos referidos como razona la sentencia de instancia, y la claridad de las expresiones utilizadas excluye, desde luego la posibilidad de que la acusada no fuera consciente de su significado, pues son expresiones perfectamente entendibles para cualquier persona, llegando en el plenario a decir que “quizas no se explico bien por su falta de cultura” pero encontramos que las expresiones utilizadas son claras y fácilmente entendibles. Se dice que la finalidad era averiguar su identidad y la de sus padres, pero ante el expediente de adopción solo cabe concluir que esta fue legal pese a lo cual siguió diciendo que en la misma intervino dinero, 250.000 pts en concreto.

Las expresiones no se ven amparadas por el derecho a la crítica ni a la información que alega la defensa, por cuanto es doctrina reiterada la de que este no puede justificar sin más el empleo de expresiones atentatorios para la honorabilidad de aquél cuyo comportamiento o manifestaciones se critican, pues la Constitución no reconoce el derecho al insulto o a la imputacion falsa de delitos.

Esto escribí en 2010. Yo no tengo ni puta idea de la vida de esta persona. Pero está feo contar trolas para que la percibamos como una víctima, cuando hasta ahora y por lo que consta, la única víctima ha sido una señora a la que han acusado de cometer delitos muy graves y a la que, quizás por ser monja, parece que podemos tratar como a la mierda, sin aportar ni una sola prueba.

 

 

Sobre la acusación en los hechos de Alsasua

Después de leer el escrito de acusación del fiscal en el asunto de Alsasua (y de leer algunos comentarios), os dejo algunas opiniones:

A) En primer lugar, es un escrito de acusación. No es una sentencia. Lo que afirma el fiscal que ocurrió tendrá que probarlo en un juicio y a él le corresponde la carga de la prueba. Sobre esto, será importante el trabajo de los abogados defensores. Las lesiones son más o menos objetivas (entiéndase, hay lesiones psicológicas y aquí cabe más margen para su discusión), pero la atribución de esas lesiones a personas concretas se basará fundamentalmente en la declaración de los testigos que son, esencialmente, las víctimas. Los abogados pueden intentar que los testigos se contradigan y pueden intentar demostrar que hay animadversión, ya que son guardias civiles (y sus parejas) y los acusados son vecinos y no muy amistosos (dada la profesión de aquellos).

B) En segundo lugar, es trabajo del fiscal acreditar que los delitos son delitos terroristas. He leído a algunas personas que la reforma de 2015 es la causa de la petición tan importante de pena que se solicita. Esto requiere algunas matizaciones.

NOTA 1 (léala si quiere ampliar información)

El Código Penal tras la reforma de 2015 incluye una definición de los fines que se califican como terroristas muy similar a la de la Decisión Marco de la UE de 13-06-2002. Hay un agravamiento en las penas (por cierto, me acuerdo de cierta discusión con el señor Garicano y la supuesta blandura de nuestro Código Penal), y hay supuestos que antes no eran delito terrorista y hoy lo son (las lesiones leves —antiguas faltas—, o los delitos de los artículos 575 y ss que se refieren a capacitación, ciertas formas de colaboración o adoctrinamiento, etc., pensadas para el perfil de los llamados lobos solitarios), pero los hechos de Alsasua habrían podido considerarse terroristas antes de la reforma de 2015, en alguna de estas dos modalidades:

1.- Como lesiones del 147 cometidas al servicio de una organización terrorista, con penas de diez a quince años por cada delito de lesiones.

2.- Como lesiones del 147 cometidas con la finalidad de subvertir el orden constitucional o de alterar gravemente la paz pública, con una pena de un año y nueve meses a tres años por cada delito.

No obstante, antes de la reforma los hechos parecen encajar más en el caso 2.- y lo presumible es que la pena solicitada (al margen de los delitos de atentado y desórdenes públicos) hubiera sido la que he mencionado en segundo lugar.

C) En muchas ocasiones se han considerado organizaciones terroristas aquellas que realizaban eso que se llamó terrorismo de “baja intensidad” por comparación con los asesinatos o secuestros que cometía ETA.

No obstante, hay una cuestión que me parece importante: esas organizaciones eran satélites de la propia ETA, que existía y actuaba. No bastaba con compartir los fines, naturalmente: siempre hubo partidos secesionistas legales. El añadido se encontraba en el apoyo, aliento y justificación del salvajismo etarra como fórmula para la consecución de esos fines.

ETA no actúa desde hace unos años. Las referencias en el escrito del fiscal a hechos sucedidos en Alsasua antes de 2009 son, por esta razón, problemáticas. Cuando se trata de hechos de 2017, es preciso que las organizaciones que se mencionan (el llamado movimiento “Ospa”) reúnan autónomamente los rasgos de una organización terrorista. Sin embargo, en el escrito de acusación yo no aprecio (en los pocos hechos que se menciona) ninguno de esos rasgos característicos. Es legal crear una asociación que tenga por objeto que la Guardia Civil abandone un territorio concreto. Véase que en el escrito solo se menciona (antes de los hechos objeto de acusación) como hechos que puedan considerarse delictivos estos:

“Al objeto de intimidar y coaccionar con su sola presencia” es una expresión bastante significativa de la muy discutible materia penal. No se puede condenar a alguien por “estar”, por mucho que sospechemos de su intención.

La cuestión, por tanto, se convierte en cronológica: si los actos previos (incluso la animadversión manifiesta) no son delictivos, es muy complicado utilizarlos para calificar los hechos objeto de acusación como prueba de la existencia de una concertación que buscaba la realización de actos de naturaleza terrorista (salvo que exista alguna prueba independiente de esa concertación).

Con el escrito de acusación en la mano (y a falta de lo más importante, el juicio), veo muy complicado mantener que estamos en presencia de una organización terrorista.

D) También veo complicado defender que estamos en presencia de delitos terroristas (con independencia de la existencia de un grupo terrorista) por la comisión de delitos de lesiones con alguna de esas finalidades previstas en el artículo 573 (insisto, a falta de la prueba). Intentaré explicarme: dada la gravedad de las penas, basadas en la naturaleza del bien jurídico protegido, no basta con que los hechos vengan acompañados de amenazas y de expresiones relativas al derecho de las víctimas a estar o no en ese local (como manifestación de los fines terroristas). El tribunal tiene que valorar que esos elementos colaterales tengan la entidad suficiente como para considerar acreditado, de manera suficientemente intensa, la voluntad de obtener los fines “terroristas” por medio de esos hechos. El contexto en que se produce es, en este sentido, esencial. Lo fundamental es probar (es un proceso penal) si el delitos se comete para conseguir ciertos fines, o si lo que sucede es que se comete y aparecen, con ocasión de su comisión, expresiones que simplemente demuestran la ideología y los demonios de los autores. Parte del relato favorece a los acusados. Otra parte, no. Los delitos de odio a veces surgen de forma muy rápida, como expresión de sentimientos latentes. El terrorismo es una forma de odio escanciado y reposado. En todo caso, es labor de las acusaciones probar que existía esa finalidad; y no basta con hacer referencia a la ideología de los acusados.

E) Se ha dicho que el fiscal pedía la pena legal y que la culpa es de los legisladores. También hay que matizar esto. Yo creo que el legislador dio (desde 1995 y más aún tras las sucesivas reformas) instrumentos muy poderosos a nuestros jueces. Esto es peligroso. También es lo que permite que estemos encarcelando a mansalva a islamistas y que muchos silben pensando en los atentados que se cometen fuera y que, por suerte, no se han cometido últimamente en España. En todo caso, en el mismo Código Penal existe este artículo, el 579 bis 4:

4. Los jueces y tribunales, motivadamente, atendiendo a las circunstancias concretas, podrán imponer también la pena inferior en uno o dos grados a la señalada en este Capítulo para el delito de que se trate, cuando el hecho sea objetivamente de menor gravedad, atendidos el medio empleado o el resultado producido.

Los fiscales no suelen calificar utilizando estas modalidades menos agravadas que dependen en gran medida de la discrecionalidad de los jueces. Normalmente califican con la pena más grave que les permite la norma, y utilizan esto para forzar conformidades y acuerdos. Pero, como ven, el Código permite bajar hasta en dos grados la pena. Esto supone reducirla a una cuarta parte si es preciso. Podían haber pedido menos pena.

F) Dicho lo anterior, lo que se narra en el escrito de acusación no es una pelea de bar. Es una agresión concertada en toda regla. Insisto, es labor de la acusación probarlo, pero lo que ahí se narra no es un altercado entre varias personas, sino algo muy similar a un intento de linchamiento.

Por otra parte, Pablo Iglesias (me vale como ejemplo), en el progama de Carlos Alsina planteó que podríamos estar ante simples de las antiguas faltas.

Sobre esto hay que decir que: en primer lugar, que aunque no hubiera lesiones, la conducta que se describe encaja perfectamente en el delito de desórdenes públicos; en segundo lugar, que puede haber dos delitos de atentado, ya que los agentes son agentes y se los agrede por serlo, aunque no estaban en el ejercicio de sus funciones (por lo que el asunto es discutible); y tercero y más importante, estas son las lesiones objetivadas en el escrito de acusación:

– El Teniente de la Guardia Civil con nº D12312P, sufrió contusiones múltiples, fractura bimaleolar de tobillo derecho desplazada y herida en labio de 0.5 cm que precisó sutura. Fue intervenido quirúrgicamente, practicándose osteosíntesis. Fue dado de alta el día 17 de octubre de 2016 con una férula posterior y prohibición de apoyar pie derecho. Se retiraron los puntos del labio a los 7 días y permaneció escayolado hasta el 15 de noviembre de 2016. Precisó tratamiento médico-quirúrgico y tardó en curar de las lesiones 92 días, estando hospitalizado 2 días e impedido para sus ocupaciones habituales los 90 días restantes hasta que curó.

– El Sargento de la Guardia Civil con nº N84761Q sufrió policontusiones consistentes en cefalohematoma en región mastoidea izquierda, erosiones múltiples en espalda, contusión en codo izquierdo con erosión asociada, edema de muñeca derecha con dolor intenso e impotencia funcional, dolor en región lumbar baja que irradia a muslo izquierdo, hematoma en cara posterior de muslo izquierdo y hueco poplíteo. Fue diagnosticado de lumbociática postraumática. Y se aprecia rectificación de lordosis cervical y hematoma de partes blandas en cara posterior de muslo. Se aprecia también una contractura muscular paravertebral lumbar y cervical. Y cicatriz de 1 cm. en codo izquierdo. Precisó tratamiento médico y tardó en curar de las lesiones 53 días, estando hospitalizado 1 día, estando impedido para sus ocupaciones habituales 22 días y 30 días no estuvo impedido para dichas ocupaciones.

– María José NARANJO CARRILLO sufrió dolor osteomuscular en zona dorsal y abdomen, tendinitis en hombro izquierdo y un cuadro de ansiedad importante. Precisó tratamiento médico y tardó en curar de las lesiones 61 días, estando hospitalizada 1 día e impedida para sus ocupaciones habituales los 60 días restantes hasta que curó. En fecha 1 de febrero de 2017 presenta un cuadro de ansiedad importante debido a recuerdos recurrentes de la agresión sufrida, con llanto e hiperventilación. Dicha situación se vio agravada al cruzarse por la calle con uno de sus agresores y por la situación que viven sus padres en Alsasua, donde residen y reciben amenazas e insultos.

– Pilar PÉREZ ORTIZ DE GALISTEO sufrió contractura paravertebral a nivel cervical izquierdo y hematoma en muslo izquierdo, otro en región suprarotuliana, otro en cara anterior de pierna en su tercio medio y en brazo izquierdo esquímosis en cara anterior y tercio medio. Así mismo, sufrió reacción a estrés agudo moderada. Precisó tratamiento médico y tardó en curar de las lesiones 61 días, estando hospitalizada 1 día e impedido para sus ocupaciones habituales los 60 días restantes hasta que curó. Ha seguido bajo control psicológico con visitas programadas cada 15 días por estrés postraumático.

Todas esas lesiones encajan dentro del tipo de lesiones del 147 del Código Penal antes de la reforma (nunca habrían sido faltas). Es decir, de acreditarse la autoría, por cada delito de lesiones (de no ser delitos terroristas) se podría pedir una pena de 3 meses a 3 años; por el delito de desórdenes público se podría pedir una pena de 6 meses a 3 años; por cada delito de atentado, de 1 a 4 años. Sumen.

Por cierto, si alguien pretende burlarse de las lesiones de las novias de los guardias civiles agredidos, que, antes de hacerlo, piense en qué diría si esas dos mujeres hubiesen sido víctimas de una agresión por violencia doméstica.

G) Termino: el escrito es conforme a derecho y es duro, pero ahora corresponde al fiscal probar aquello en lo que se fundamenta. En mi opinión y por lo que leo, lo tendrá bastante complicado. Tanto en lo relativo a la participación como en lo relativo a la naturaleza de los hechos.

Por otra parte, tenemos una legislación penal muy dura. A ver si se enteran los que se empeñan en decir lo contrario. Es tarea de los jueces, en todo caso, aplicar estas figuras delictivas con enorme prudencia y siempre que se acredite con claridad que el bien jurídico protegido se ve afectado. Los hechos objeto de acusación, en cualquier caso, son muy graves y da asco la alegría con la que algunos hablan de los “muchachos” de Alsasua y de una “pelea de bar”.

H) Los acusados continúan siendo inocentes.

NOTA 1:

Antes de la reforma de 2015 el Código penal afirmaba que una organización terrorista era aquella que tenía por finalidad o por objeto subvertir el orden constitucional o alterar gravemente la paz pública, siempre que fuese estable o por tiempo indefinido, y que sus miembros (al menos, dos), de manera concertada y coordinada, se repartiesen tareas o funciones con el fin de cometer delitos o faltas. Por su parte, un grupo terrorista era aquel que, aun no reuniendo las características de una organización, tuviera por finalidad o por objeto la perpetración concertada de delitos o faltas. A su vez, antes de la reforma de 2010 el Código Penal hablaba de banda armada, grupo u organización terrorista, como una forma de asociación ilícita, sin definirla; la jurisprudencia se remitía a una serie de tratados internacionales, entre los que destaca la Decisión Marco de 13-06-02 que dice en su artículo 1 que son delitos terroristas los siguientes:

a) atentados contra la vida de una persona que puedan tener resultado de muerte;

b) atentados graves contra la integridad física de una persona;

c) secuestro o toma de rehenes;

d) destrucciones masivas en instalaciones gubernamentales o públicas, sistemas de transporte, infraestructuras, incluidos los sistemas informáticos, plataformas fijas emplazadas en la plataforma continental, lugares públicos o propiedades privadas, que puedan poner en peligro vidas humanas o producir un gran perjuicio económico;

e) apoderamiento ilícito de aeronaves y de buques o de otros medios de transporte colectivo o de mercancías;

f) fabricación, tenencia, adquisición, transporte, suministro o utilización de armas de fuego, explosivos, armas nucleares, biológicas y químicas e investigación y desarrollo
de armas biológicas y químicas;

g) liberación de sustancias peligrosas, o provocación de incendios, inundaciones o explosiones cuyo efecto sea poner en peligro vidas humanas;

h) perturbación o interrupción del suministro de agua, electricidad u otro recurso natural fundamental cuyo efecto sea poner en peligro vidas humanas;

i) amenaza de ejercer cualesquiera de las conductas enumeradas en las letras a) a h).

Siempre que la finalidad fuese:

— intimidar gravemente a una población,

— obligar indebidamente a los poderes públicos o a una organización internacional a realizar un acto o a abstenerse de hacerlo,

— o desestabilizar gravemente o destruir las estructuras fundamentales políticas, constitucionales, económicas o sociales de un país o de una organización internacional

El artículo 2 de la Decisión Marco define grupo terrorista como la organización estructurada de más de dos personas, establecida durante cierto período de tiempo, que actúa de manera concertada con el fin de cometer delitos de terrorismo.

Por organización estructurada entiende aquella no formada fortuitamente para la comisión inmediata de un delito y en la que no necesariamente se ha asignado a sus miembros funciones formalmente definidas ni hay continuidad en la condición de miembro o una estructura desarrollada.

Al margen de esto, el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional llevaban décadas configurando el concepto legal de terrorismo y de grupo u organización terrorista.

Promover, dirigir o estar integrado en una banda armada o grupo u organización terrorista siempre fue delito muy grave. También la colaboración.

Por otro lado, cuando se cometían ciertos delitos formando parte, actuando al servicio o colaborando con grupos terroristas la condena era muy elevada. Por ejemplo, unas lesiones como las de Alsasua, de ser terroristas, en el Código Penal de 1995 en su redacción  desde 2000 también estarían castigadas con penas de 10 a 15 años.

Tras la reforma de 2015, se adoptan algunas ideas de la Decisión Marco y se define el delito de terrorismo con independencia del delito de pertenencia o integración  la organización terrorista. La cuestión es que fundar, dirigir o participar en una organización terrorista es delito, pero también pasa a serlo, con carácter general, realizar ciertos actos con una finalidad determinada aunque formalmente no formes parte de una organización terrorista.

Por esta razón desaparece un artículo del Código Penal que preveía una condena mayor (en su mitad superior) para los delitos causados por personas no pertenecientes a grupos terroristas cuando se hacían con la finalidad de subvertir el orden constitucional o de alterar gravemente la paz pública. Este artículo, el 577, en su versión original, no incluía lesiones como las de los hechos de Alsasua, pero desde 2000 sí incluye las lesiones del art. 147 (es decir, las padecidas por las víctimas de dichos hechos).

Hoy, el actual artículo 573 define el delito de terrorismo como cualquier delito grave contra la vida o la integridad física, la libertad, la integridad moral, la libertad e indemnidad sexuales, el patrimonio, los recursos naturales o el medio ambiente, la salud pública, de riesgo catastrófico, incendio, contra la Corona, de atentado y tenencia, tráfico y depósito de armas, municiones o explosivos, previstos en el presente Código, y el apoderamiento de aeronaves, buques u otros medios de transporte colectivo o de mercancías, cuando se llevaran a cabo con cualquiera de las siguientes finalidades:

1.ª Subvertir el orden constitucional, o suprimir o desestabilizar gravemente el funcionamiento de las instituciones políticas o de las estructuras económicas o sociales del Estado, u obligar a los poderes públicos a realizar un acto o a abstenerse de hacerlo.

2.ª Alterar gravemente la paz pública.

3.ª Desestabilizar gravemente el funcionamiento de una organización internacional.

4.ª Provocar un estado de terror en la población o en una parte de ella.

¡Inconcebible!

 

Queridos amigos, el próximo otoño saldrá a la venta un libro de Tsevan Rabtan, editado por Planeta (tranquilos, no me he convertido en uno de esos futbolistas que hablan en tercera persona).

Explicaré con detalle más cosas cuando se acerque la fecha, pero como ya hay bastantes personas que lo saben, he pensado que era hora de decirlo en este blog. Me ilusiona mucho que alguien haya creído que las historias que cuento merecen la pena hasta el punto de invertir su dinero en ellas.

Algunas personas leen este blog (y antes Rumbo a los mares del sur) desde hace muchos años. Toda la vida he sido un lector. Si escribo es por vanidad, y por la pulsión de soltar eso que se me ocurre o que me acaba de llamar la atención, pero supongo que si no hubiera sabido que alguien me leía habría desistido hace mucho.

Gracias por hacerme caso.

 

El saber no ocupa lugar

 

Ígor Yevguénievich Tamm, ganador del Nobel de Física en 1958, tenía poco más de veinte años durante la Guerra Civil Rusa. En los años 1921 y 1922 era profesor en Odesa, en una época de guerra, hambre y privaciones. Ya sabemos qué pasa en esas épocas: los de la ciudad van al campo, a ver si encuentran algo para comer. Y eso hizo. En un pueblo cerca de Odesa intentó comprar algunas gallinas a cambio de unas cucharas de plata, cuando aparecieron hombres de Nestor Majnó, el más famoso de los atamanes negros y empezaron a buscar traidores. La historia de la guerra civil en Ucrania es muy confusa: baste con saber que, en ese momento, para los anarquistas los bolcheviques eran los traidores. Al encontrar a Tamm, vestido con sus ropas de ciudad y con pinta de intelectual, fue rápidamente llevado ante el comandante de las fuerzas invasoras, un tipo con el aspecto que pueden imaginar, ya que se ajusta perfectamente a nuestros prejuicios: barbudo, cubierto con un gorro de piel, con granadas al cinto y cartucheras de ametralladora cruzando su pecho.

La conversación la narra George Gamow en su libro My world line; an informal autobiography:

— ¡Tú, hijo de puta, agitador comunista, el castigo para los que se dedican a minar a nuestra madre Ucrania es la muerte!

— No, no, solo soy un profesor de la Universidad de Odesa que busca un poco de comida.

— ¡Basura! ¿Profesor de qué?

— De matemáticas.

— ¿Matemáticas? ¡Estupendo! Estímame el error al truncar una serie de Maclaurin en el n-ésimo término. ¡Falla y te pegaremos un tiro!

Sabemos que Tamm resolvió el problema, ya que vivió para llegar a ser Premio Nobel. Nunca supo quién le hizo su más feroz examen de matemáticas.

 

NOTA: Así lo cuenta Gamow:

Once arrived in a neighboring village, at the period when Odessa was occupied by the Reds, and was negotiating with a villager as to how many chickens he could get for a half-dozen silver spoons, when the village was seized by one of the Makhno bands, who were roaming the country harassing the Reds. Seeing his clothes (or what was left of them), the insurgents brought him to the Ataman, a bearded fellow in a tall black fur hat with machine-gun cartridge ribbons crossed on his broad chest and a couple of hand grenades in his belt.

“You son-of-a-bitch, you Communist agitator, undermining our mother Ukraine! The punishment is death.”

“But no,” answered Tamm. “I am a professor at the University of Odessa and have come here only to get some food.”

“Rubbish!” retorted the leader. “What kind of professor are you?”

“I teach mathematics.”

“Mathematics?” said the Ataman. “All right! Then give me an estimate of the error one makes by cutting of Maclaurin’s series at the n’th term. Fail, and you will be shot!”

Tamm could not believe his ears… . With a shaking hand, and under the muzzle of the gun, he managed to work out the solution and handed it to the Ataman.

“Correct!” said the Ataman. “Now I see that you really are a professor. Go home!”

 

Argumentos refinados

 

Les voy a resumir esta columna perpetrada por Girauta: dijo una parida en tuiter (una más), se lo echaron en cara, y ha decidido explicarnos lo enormemente mierdas y caducas que son las que discuten con él, con el Gran Legislador. Como ven, un argumento acojonante.

Va a ser cosa de esa “G” del apellido sonoro, la maldición que afecta a los segundos de a bordo.

Solo una cosa más: ¿la riada de la sociedad líquida? ¿En serio? Por favor.

 

Estamos de coña

 

Hay muchas personas que afirman que este artículo de Joaquín Reyes es genial. No conozco al autor como para poder asegurar que sea inteligente, pero esa sensación tiene uno. Así que lo he imaginado leyendo elogios y moviendo la cabeza alarmado. Incluso replicando a alguno de sus admiradores con un “no me jodas, solo era una puta broma, deja de decir que esta mierda es genial, que me hundes”.

Porque cualquiera puede comprender al fan incapaz de distinguir un artículo de calidad de una chorrada que no debería publicarse en un medio serio, pero es muy difícil pensar que alguien con un poco de criterio se confunda tanto —aunque la criatura alimenticia sea suya—, hasta el punto de creer que ha parido una especie de obra maestra de algo.

* * * * *

Por fin he leído el editorial del New York Times que tanto ruido ha producido. Puede que sea erróneo, pero es bastante moderado, maneja buena información y por eso no comprendo la violencia de algunas críticas. Por si alguien quiere leerlo, es este: